Por Redacción | martes, 23 de febrero de 2021

La intención es administrar mejor el recurso en beneficio de los habitantes del Estado


TIJUANA.- Una mayor inversión en saneamiento y el aprovechamiento de los pozos en Tijuana forman parte de las acciones con las que la Secretaría para el Manejo, Saneamiento y Protección del Agua en Baja California (SEPROA) está renovando el sistema del agua en la entidad, asegurando el suministro para los más necesitados del estado.

En entrevista para el Director General de EL MEXICANO, Eligio Valencia Roque, el secretario para el Manejo, Saneamiento y Protección del Agua en Baja California, Salomón Faz Apodaca, reiteró que, por ejemplo, se deberán aprovechar 500 litros por segundo de agua del acuífero tijuanense que no ha sido explotado en los últimos años, lo que permitirá resolver cualquier demanda de suministro entre Tijuana y Playas de Rosarito.

Pero no sólo se trata de eso: desde su llegada la SEPROA y por instrucciones del gobernador de Baja California, Jaime Bonilla Valdez, se cambiaron los motores en una de las plantas de bombeo de La Rumorosa, lo que asegura la fuerza para impulsar el agua entre las montañas y llevar el agua hacia los hogares de la Zona Costa de Baja California.

Por otro lado, el funcionario explicó que, aunque la alternativa más viable para dejar de depender del Río Colorado es la desalación de agua del Océano Pacífico para suministrar a la zona metropolitana de Tijuana -que incluye a Tecate y Playas de Rosarito- y Ensenada, se deben utilizar los acuíferos, lo que dará tiempo para que se desarrollen los proyectos de desalación, con las estimaciones correctas y sin caer en la corrupción.

El experto en materia hídrica señaló que deberá ser durante la próxima administración estatal, que gobernará entre 2021 y 2027, cuando se dé un nuevo impulso a la desalación de agua de mar, lo que deberá estar acompañado de la renovación del sistema de tuberías, que en el caso de Tijuana requiere una inversión de hasta seis mil millones de pesos.

En el mismo sentido, agregó que, a través de la planta de tratamiento de aguas residuales localizada en Punta Bandera, en el suroeste de Tijuana, se habilitarán sistemas de conexión para aportar mil litros por segundo al Valle de Guadalupe, lo que permitirá la expansión de la industria vinícola bajacaliforniana, líder a nivel nacional.