Por Redacción | miércoles, 24 de noviembre de 2021

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, dijo que su país "no dejará que la Mancha se convierta en un cementerio".


Un bote con migrantes que trataban de cruzar el Canal de la Mancha de Francia a Reino Unido naufragó hoy y al menos 31 ocupantes murieron, informaron las autoridades en un hecho que ha generado preocupación ante el aumento en el flujo de personas, por lo que se ha pedido reforzar la seguridad.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, dijo que su país "no dejará que la Mancha se convierta en un cementerio", mientras que ministro del Interior de esa nación, Gerald Darmanin, sostuvo que se trataba de “la mayor tragedia” hasta la fecha protagonizada por migrantes en la peligrosa travesía.

Macron pidió el "refuerzo inmediato de los medios de la agencia Frontex en las fronteras exteriores de la Unión Europea", y una "reunión de urgencia de los ministros europeos concernidos por la cuestión migratoria".

Se cree que 34 personas estaban en el bote, agregó Darmanin. Las autoridades encontraron 31 cadáveres y dos sobrevivientes. Una persona parecía estar aún desaparecida. No se sabía de momento de que nacionalidades eran las víctimas.

Una operación conjunta franco-británica para buscar sobrevivientes todavía estaba en marcha en esta jornada. El primer ministro, Jean Castex, llevará mañana una reunión interministerial sobre el tema.

Darmanin dijo en la ciudad portuaria de Calais que cuatro presuntos traficantes fueron arrestados el miércoles bajo sospecha de estar vinculados al bote hundido. Hay dos sospechosos que comparecieron más tarde ante un tribunal.

La fiscalía regional francesa abrió una investigación por homicidio agravado tras el hundimiento.

“Es un día de gran luto para Francia y para Europa, que la humanidad vea morir a estas personas en el mar”, declaró Darmanin.

Pidió coordinación con Reino Unido, afirmando que “la respuesta también debe provenir de Gran Bretaña”.

Tras señalar otros incidentes mortales que involucraron a migrantes en las mismas aguas, Darmanin arremetió contra los “traficantes criminales” que han llevado a miles de personas a arriesgarse a cruzar.

El primer ministro británico, Boris Johnson, convocó una reunión de una unidad de manejo de crisis del gobierno y Darmanin viajó a la zona para ver a los sobrevivientes en un hospital de Calais. Los dos gobiernos han estado en desacuerdo desde hace mucho tiempo sobre cómo evitar los cruces, y se culpan mutuamente de no hacer lo suficiente.

Johnson dijo estar “conmocionado, consternado y profundamente entristecido” ante el hecho.

Un barco de la Armada francesa avistó varios cuerpos en el agua alrededor de las 14:00 horas locales y recuperó un número desconocido de muertos y heridos, incluidos algunos que estaban inconscientes, dijo un portavoz de la autoridad marítima.

Helicópteros y naves de las guardias costeras de ambos países recorrían la zona en búsqueda de sobrevivientes, según la agencia marítima francesa para la región.

El jefe de los puertos de Calais y Boulogne, Jean-Marc Puissesseau, dijo que habló con uno de los rescatistas que trajeron algunos de los cadáveres al puerto de Calais.

“Los traficantes son unos asesinos. Era de esperarse que sucediera algo como esto”, dijo.

Si bien se producen muertes ocasionalmente en el cruce, semejante número en un solo bote es algo excepcional.

Las personas que huyen de conflictos en Afganistán, Irak, Eritrea y Sudán son algunas de las que se congregan a lo largo de las ciudades del norte de Francia en busca de una oportunidad para cruzar a Gran Bretaña.

El número de migrantes que intentan cruzar el canal en pequeñas embarcaciones ha aumentado drásticamente este año a pesar de los riesgos, que aumentan con el clima de otoño.

Más de 25 mil 700 personas han realizado el peligroso viaje en pequeñas embarcaciones este año, el triple que en todo 2020.

Con un clima inestable, agua fría y tráfico marítimo intenso, el canal es peligroso para las pequeñas embarcaciones en las que los migrantes intentan el cruce.

-Milenio