Por Redacción | jueves, 13 de enero de 2022

El Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) anunció que ningún privado se presentó a la convocatoria para realizar la temporada taurina 2022 en la ciudad, razón por la que esta quedó desierta.


Según compartió el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), Bogotá se queda sin temporada taurina este 2022, esto porque ningún privado se presentó para participar en el proceso de concesión temporal de la Plaza de Toros La Santamaria. Al no haber nadie que pudiera hacer parte del espacio, el proceso de selección se declarara desierto.

“A pesar de que abrimos la convocatoria hace más de un mes, ningún solicitante se presentó, por lo que hoy ha sido declarada desierta. Es la razón por la que queremos informar a la ciudadanía que este año no habrá temporada taurina en Bogotá. Así mismo, queremos agradecer a todas las personas que han estado pendientes de esta convocatoria e informarle a los animalistas que está Alcaldía sigue comprometida con la protección animal”, aseguró Blanca Duran, Directora del IDRD.

Al parecer, el proyecto para desincentivar las corridas de toros aprobado en el Concejo de Bogotá, habría sido el causante de que no se presentara nadie en esta convocatoria. La medida que se aprobó meses atrás no elimina la temporada taurina pero sí restringe el uso de recursos públicos para su desarrollo y prohíbe la muerte de los astados en la plaza, adicional, elimina el uso de elementos como la espada, la pica y las banderillas, y reduce a la mitad las fechas de la temporada anual que tiene lugar entre febrero y marzo.

La iniciativa establece que todas las actividades desarrolladas durante la temporada taurina, que ya no tendrá ocho tardes sino cuatro, deberán ser financiadas por los organizadores de las mismas. Además, la tarifa tributable para estos eventos fue modificada y pasará del 10 al 20 %.

El proyecto, presentado por la concejal del partido Alianza Verde Andrea Padilla contemplaba qué, ”Esto es es para eliminar los instrumentos cortopuzantes y la matanza del toro en la plaza, subir impuestos, reducir fechas y obligar a empresarios a informar del sufrimiento animal y asumir todos los costos de su fiesta de muerte, será una estocada mortal a esta barbarie”.

Las corridas de toros son un asunto polémico en Colombia que sus partidarios definen como una tradición cultural e histórica, mientras los defensores de los derechos de los animales sostienen que es una práctica en la que el animal es torturado. La concejal Padilla, abanderada de los derechos de los animales, ha sido una férrea opositora de las corridas de toros y desde el Concejo ha impulsado manifestaciones públicas en contra de la fiesta brava.

La Corte Constitucional de Colombia, al pronunciarse sobre la continuidad de las corridas de toros en Bogotá, vetadas en 2012 por el entonces alcalde Gustavo Petro, emitió en 2017 un fallo en el que estableció que se debían respetar en los municipios donde esa práctica tuviera un arraigo cultural.

Las manifestaciones convocadas por Padilla y organizaciones animalistas tomaron mayor fuerza en los últimos años en varias ciudades del país y en enero pasado el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, ratificó que en sus cuatro años de gobierno los toros no tendrán cabida en el coso de La Macarena. En ese mismo sentido se han pronunciado la alcaldesa de Bogotá y el mandatario de Cali, Jorge Iván Ospina, para expresar abiertamente su rechazo a la tauromaquia y su intención de no destinar recursos públicos para esa actividad. Las plazas de Bogotá, Cali y Manizales son de las pocas que se mantienen en actividad en Colombia.

-Infobae