Por Basilio A. Olivas S. | sábado, 19 de diciembre de 2020


Tijuana, B. C.-Las personas siguen llevando piñatas y noche buenas para animar sus posadas, aunque estas son virtuales o solo entre las personas del núcleo familiar. En el Mercado Hidalgo de esta ciudad, la venta de piñatas no cesa. Pese al llamado gubernamental para suspender las celebraciones de fin de año, en la zona centro de Tijuana, la gente se sigue llevando este artículo para animar sus posadas, las fiestas navideñas más populares de México.

En pleno repunte de contagios de COVID-19, que dispararon la ocupación hospitalaria hasta el 2% en la región, los pedidos para comprar estas cajas de sorpresas continúan, desafiando además los pronósticos sombríos por la crisis económica.

"Las posadas se pospusieron, pero hay personas que celebrarán las fiestas decembrinas solo con la familia", dicen los vendedores del Mercado Hidalgo ubicado en el corazón de Zona Rio.

El presidente Andrés Manuel López Obrador reiteró este miércoles su llamado a "solo salir a la calle por lo indispensable" durante el fin de año.

"No fiestas, reuniones o posadas", insistió por su parte el Secretario de Salud de Baja California, durante la conferencia matutina del Gobernador Jaime Bonilla Valdez. El cumplimiento o no de las recomendaciones se está reflejando desde el pasado miércoles, cuando comienzan los nueve días de posadas.

Mezcla de costumbres religiosas e indígenas, esta tradición que evoca el nacimiento de Jesús transcurre en casas o calles, que pueden terminar convertidas en verbenas llegando a reunir a miles de personas.

Aunque las posadas no están expresamente prohibidas, las autoridades sanitarias consideran la posibilidad de multar a quienes realicen fiestas de más de diez personas.

Con sus variadas formas, colores vivos y elaboradas con barro o cartón, las piñatas son un elemento central de esta festividad. Los participantes, con los ojos vendados, las golpean con un palo hasta hacer caer su botín, por lo general dulces y frutas.

En Tijuana, donde la vida de las comunidades originarias está estrechamente ligada a las tradiciones, algunos intentan encontrar un punto medio, como José Luis Fernández Duran, que junto a sus compañeros de INEGI realizaron su posada a través de una plataforma virtual y cada quien desde sus casas.

Otro elemento que no puede faltar en las fiestas navideñas es la flor de Nochebuena, de herencia prehispánica y alargados pétalos rojos.

Su nombre en la lengua indígena náhuatl es Cuetlaxóchitl, que significa "flor que se marchita". Este año se han vendido en México 16 millones de matas, según la Secretaría de Agricultura.

"Temimos que se cayeran las ventas, pero gracias al consumo local casi vendimos 30 mil plantas", cuenta Édgar López, administrador del invernadero del Valle de Guadalupe.

En contraste, algunos comerciantes de piñatas y Nochebuenas en el Mercado Hidalgo, ha visto ralentizarse sus ventas y teme que empeoren ante posibles restricciones.