Por Mtro. Alfredo Estrada Caravantes
Coordinador Licenciatura en Derecho
Durante la segunda mitad del siglo XX, los Cubanos que llegaron a Florida (muchos en balsa) fueron recibidos con estatus de refugiado político y apoyados económicamente por del gobierno federal estadounidense, mientras que los mexicanos que cruzaron la frontera a los EEUU fueron recibidos con persecuciones y maltratos. ¿Por qué ha venido sucediendo esto? Por la guerra Fría.
En efecto, el fenómeno político que explica la forma tan distinta en que se han acomodado los mexicanos y los cubanos dentro de la sociedad de los Estados Unidos fue la Guerra Fría que “libraron” durante casi cinco décadas la extinta Unión Soviética contra los Estados Unidos. Para empezar habrá que decir que así como la presencia de los mexicanos en el sur de California es abrumadora, lo mismo pasa con los Cubanos al Sur de de la Florida.
Ya desde los años setenta del siglo XX corrió la versión de que en algunos restaurantes y establecimientos comerciales de Miami se mostraban letreros que decían “We speak english”. Así ha sido, uno camina por sus calles y siente que está en un país hispano, sólo que con economía desarrollada. Es por esa razón que los políticos estadounidenses que aspiran ser candidatos a la Presidencia de su país, han tenido que dedicar buena parte de sus esfuerzos de marketing político para tratar de atraer a estas dos minorías que además han crecido a mayor velocidad, en términos relativos, que los demás grupos étnicos de la sociedad de nuestro vecino del norte. Pero es ahí en donde estos políticos han tenido que diferenciar sus estrategias electorales frente a los “hispanos” de California (predominantemente mexicanos) y los “hispanos” de la Florida (predominantemente cubanos). Los mexicanos en California se preparan para llegar a ser en el año 2020, la mayoría del electorado de California.
Sin embargo, su historia ha estado ligada al trabajo en el campo y los oficios que los demás grupos no están dispuestos a realizar. Claro, hay ahora en California descendientes de segunda y tercera generación de mexicanos que llegaron en forma “ilegal” a ese país. Estos hijos y nietos de migrantes han ido acercándose cada vez más a las costumbres y hábitos del estadounidense “blanco o caucásico”, a la vez que han influenciado la forma de vivir de éstos últimos.
Sin embargo, cada año siguen yéndose medio millón de mexicanos a los EEUU y con ello se renueva la forma “mexicana” de percibir el mundo de esa comunidad al otro lado de la frontera. Es sin duda por eso que el sentimiento de minoría “vulnerable” ha hecho que los mexicanos que votan en los EEUU lo hagan por los Demócratas, el partido con una imagen de progresista al lado del conservador Partido Republicano. Por su parte, los cubanos han recibido tradicionalmente ayudas económicas y no han conocido –en general- la persecución de las autoridades migratorias. Pero además los EEUU invirtieron sumas importantes de dinero para ayudas para casa habitación y educación para quienes llegaron huyendo de Fidel Castro, porque durante la guerra fría estuvo en el interés de los EEUU demostrar que los cubanos eran capaces de vivir mucho mejor en un país “libre” frente a los que se quedaron en el régimen comunista de La Habana. Es por ello que los cubanos del sur de la Florida son hispanos, pero por ponerlo de algún modo, han sido hispanos “apapachados” por las autoridades del vecino país del norte. Por ello, frecuentemente ese grupo de “hispanos” vota por los Republicanos, el partido que presenta una imagen de conservador frente a su rival demócrata. Entonces podemos concluir que los mexicanos y los cubanos son parte del grupo de los “hispanos” en los Estados Unidos. Los primeros han sido recibidos “a palos” mientras que los segundos “como héroes”. Es así que ambos son hispanos, pero no son iguales. Quizá habría que decir que unos son más hispanos que los otros.