Por Ernesto Partida Pedroza
La delincuencia organizada solo puede hacer grandes estragos en una sociedad desorganizada, como es el caso de México.
Una sociedad cuyo gobierno solo ve como solución el uso de la fuerza para resolver el problema de la inseguridad va directito al fracaso.
Una sociedad en la que sus legisladores solo luchan por lograr determinadas posiciones dentro de la estructura de gobierno y olvidan los intereses de la nación, contribuyen en gran medida a que los intereses mezquinos hagan su aparición en la sociedad.
Una clase empresarial que solo contempla la ganancia económica a costa de lo que sea, cava su tumba, tarde o temprano recibirá los efectos por los actos de omisión que comete.
Una sociedad en la los medios de comunicación se concentran a ser solamente los testigos de todo lo que acontece en la sociedad, sin asumir ninguna responsabilidad, son los que alimentan en gran medida la existencia de grupos delincuenciales por la ausencia total de valores que vinculen a todos los miembros de la sociedad.
Hay un proverbio que dice: En lo que pones la atención es lo que logras. Si los medios ponen toda su atención en la existencia de los grupos delincuenciales, eso es precisamente lo que se logra.
Una sociedad en la que las instituciones de educación realmente no educan, sino solo domestican a los estudiantes y como consecuencia, no aprenden a pensar, a mirar, a imaginar, entonces, estaremos creando una sociedad que suele ser efecto de las circunstancias y no creadoras de ellas.
Una sociedad en la que los grupos religiosos solo luchan por tener más adeptos a costa de lo que sea y que solo trasmiten la resignación y a esperar la gloria en la vida eterna, esta condenada a padecer el verdadero infierno aquí en la tierra.
Una sociedad en la que la clase intelectual solo se dedica a hacer sesudos análisis de la problemática social sin aportar la luz para un camino más luminoso, esta condenada a padecer los dictados del monstruo que nos gobierna y del cual también somos parte.
Una sociedad en la que las clases humildes delegan toda la responsabilidad a un gobierno desorganizado y carente de un proyecto de nación, esta condenado a sufrir los efectos de la ignorancia.
Los grupos de la delincuencia organizada son tan fuertes como débiles sean los lazos que deben unir a la sociedad.
Las frases como la de “Los delincuentes son los menos, nosotros somos mas” caen al vacío cuando nosotros los “Buenos” no estamos organizados.
En una guerra, un pequeño ejército bien entrenado y bien organizado le puede ganar la batalla a un ejército numeroso mal entrenado y mal organizado.
Me impresiona la profunda ignorancia y el menosprecio que tienen los autores intelectuales de los operativos militares y policíacos de las ciencias sociales que tienen infinidad de recursos para resolver el problema de la inseguridad en forma civilizada.
Ignoran por competo las investigaciones de la sociología, la antropología, la pedagogía, la comunicación, la ética y un sinfín de recursos que muy bien podrían ayudar a los objetivos generales de la sociedad.
Lo que realmente necesitamos en el país es un proyecto de nación que nos una a todos bajo propósitos comunes.Necesitamos crear un proyecto nacional al cual nos podamos someter todos, tanto gobernantes como gobernados, en el cual podamos contemplar los beneficios para toda la población.
Necesitamos identificar las verdaderas causas que dan origen a los grandes problemas sociales y crear las condiciones para que todos asumamos la responsabilidad que nos corresponde.
Muchos otros países en el mundo han resuelto los grandes problemas sociales, ¿Por qué México no?
* Este es un capitulo del libro: PARA QUE LA INSEGURIDAD CAIGA POR SU PROPIO PESO que esta en busca de editor.
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