Debe existir educación y regulación en uso de celulares: Copase
Mexicali | martes 22 de septiembre
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Por Norma Bustamante | lunes, 21 de septiembre de 2026
La Secretaría de Educación recién acaba de anunciar que a partir del mes de octubre estarán prohibidos los teléfonos celulares en educación básica, esto es, primaria y secundaria. Se otorgarán 180 días para armonizar y organizar esta medida en el país. Así, a través de esta reglamentación se planea enfrentar el bajo rendimiento escolar de los alumnos y se abre un debate con posiciones extremas sobre el uso de celulares en las escuelas.
Y en el otro extremo reconocidos investigadores piden que se controle el avance de la inteligencia artificial porque creen que esta tecnología puede acabar con la humanidad, aseveraciones tan extremas que han provocado reacciones inmediatas, incluso del presidente de los Estados Unidos, que anuncia lo contrario, que fortalecerá la industria de la inteligencia artificial, que creará la Fuerza IA y que apoyará totalmente lo que considera la nueva revolución industrial.
¿La prohibición del uso de teléfonos celulares es realmente una solución a los múltiples problemas que enfrenta la educación? No lo creo así, es, de pronto, una medida desesperada por el bajo nivel educativo y los problemas sicológicos que están enfrentando los niños y los adolescentes y por los peligros que además surgen usando sin control las redes sociales. Es, aunque el ejemplo parezca burdo, como si ante los peligros de ahogamiento, se prohibiera meterse al mar o a las albercas, la solución es aprender a nadar.
El advenimiento acelerado de la tecnología nos ha tomado ciertamente un tanto desprevenidos en todos los aspectos de la vida. Los cambios a los que nos estamos adaptando abarcan nuestra vida familiar, social y económica, pero en términos de educación esto plantea grandes incógnitas que plantean profundos análisis, y sin temor a exagerar, estamos ante una situación de emergencia que requiere de la transformación de las instituciones educativas.
En medio de todo esto los agoreros del desastre, es decir, los eternos pesimistas, vaticinan un futuro terrible para la humanidad, sin embargo volteando un poco hacia atrás, contemplamos a la humanidad en un eterno progreso, siempre descubriendo y abriendo nuevos caminos en la ciencia e incluso en el arte, por ejemplo, después de la invención de la fotografía, los pintores fueron liberados de la obligación de pintar la realidad. Es entonces cuando surge el arte del impresionismo en toda su magnitud, ya no eran artesanos obligados a imitar y es cuando empieza una nueva era para el arte plástico.
En la historia de la cultura nunca nada ha acabado con nada, en todo caso lo ha cambiado profundamente, después de la aparición del cine la literatura fue liberada de la tarea narrativa obligada y después del cine es precisamente que surge la extraordinaria literatura posmoderna. La historia de la escritura sirve para recordarnos que el lenguaje lucha constantemente por encontrar diferentes representaciones materiales que le permita extender sus potencialidades expresivas.
Y volvamos al asunto de la prohibición de los teléfonos celulares en las escuelas, es verdad que puede ser un elemento distractor pero también puede ser y debería serlo, una herramienta educativa importante desde la educación básica y la pregunta es ¿Cómo? Es una pregunta compleja pero exige su planteamiento. Ciberacoso, ansiedad, bajo rendimiento y más de siete horas usando el teléfono celular son los datos que se manejan y las opiniones se dividen ante esta situación que es imposible desdeñar en el sistema educativo.
Y en medio del debate recordemos a nuestros siempre amigos, los libros, las nuevas tecnologías han vuelto obsoletos muchos tipos de ellos como las enciclopedias y los manuales, las estanterías de las casas y las librerías ya han desocupado grandes espacios en los que estaban las enciclopedias sin embargo, los libros tienen una gran ventaja, aún impresos en el papel más corriente, tienen una duración de aproximadamente setenta años, representan la forma más barata de trasmitir información a bajo costo, son más resistentes a los golpes y están allí siempre, al alcance de la mano, aun cuando se vaya la luz.
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