Por Redacción | martes, 23 de noviembre de 2021

La disminución de precios afecta a unas 500 familias del Pacífico


ENSENADA.- Entre 500 y 600 familias de los diversos campos pesqueros establecidos a lo largo de las costas del Pacífico, al sur de este y del municipio de San Quintín, se han visto afectadas por la baja en las capturas de langosta, la caída del precio y las restricciones del mercado asiático, principalmente el de La República Popular de China.

El vocal financiero de la Sociedad Cooperativa “Ensenada”, Francisco Arauz Espinoza, que tiene concesión en la mayoría de los campos pesqueros de la zona Pacífico Norte, comentó que no hay explicación convincente para que ocurra este fenómeno, toda vez que al arranque de la temporada de capturas, hace dos exactamente dos meses, la expectativa parecía favorable a los pescadores.

De entrada, el precio por kilo de langosta viva para exportación era de entre 70 y 75 dólares y la producción de entrega a las plantas exportadoras fluctuaba entre los mil 500 y los mil 800 kilos por semana.

En cambio, actualmente la entrega por semana es de 400 a 500 kilos y el precio por kilo de langosta viva es de 35 dólares; es decir, hubo una caída drástica desde que inició y lo que va de la temporada de capturas, observó el dirigente cooperativista.

Agregó que el problema empezó cuando la Comisión Federal de Protección y Riesgo Sanitario (Cofepris) intervino algunas plantas receptoras de langosta que operan en la zona industrial de El Sauzal de Rodríguez, bajo argumentos que ni ellos mismos han explicado con precisión.

Mientras tanto, al personal que depende de esa actividad, concretamente del aprovechamiento de langosta, es necesario cubrirles sus derechos laborales y de seguridad social, de manera puntual, so pena de que los productores se hagan acreedores a las sanciones correspondientes establecidas en ley, expresó Arauz Espinoza.

Aclaró que las capturas de langosta han venido a menos, pero no porque el producto escasee en el mar; por el contrario, hay abundancia, pero se optó por no capturar más de lo necesario, sólo para cubrir la poca demanda del mercado asiático, que es poco y a muy bajo precio, puntualizó.