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Destaca en El Sauzal ex mansión del general Abelardo L. Rodríguez

Por Bernardo Peñuelas Alarid | domingo, 11 de julio de 2021

EMX-Destaca en El Sauzal ex mansión del general Abelardo L. Rodríguez

Datos históricos sobre su construcción, revelan que al expresidente de México le gustó la planicie ascendente –desolada en ese tiempo- para construir lo que en ese tiempo sería la más vistosa residencia en El Sauzal


ENSENADA.- La casa que fue en su tiempo la residencia y cuadra de caballerizas del general Abelardo L. Rodríguez, ubicada en El Sauzal de Rodríguez, había quedado en el abandono y casi llegado a las ruinas, a pesar que se dispuso como legado de su descendencia, a quienes, a juzgar por el abandono en que se encontraba, no mostraron tanto interés en restablecerla.

Datos históricos sobre su construcción, revelan que al expresidente de México le gustó la planicie ascendente –desolada en ese tiempo- para construir lo que en ese tiempo sería la más vistosa residencia en El Sauzal, un paraje poco habitado en la décadas de los años 30’s.

El periódico San Diego Union, en abril de 1930, destaca que desde entonces una empresa manufacturera empleaba a varios escultores y trabajadores altamente capacitados para trabajar en las decoraciones para la palaciega casa que se construye (en ese tiempo) para el exgobernador Abelardo L. Rodríguez, cerca de Ensenada..

San Diego Union. Tuesday, April 01, 1930 San Diego, California. Page 2. Ensenada Mayor Tells Road Plan Columna 5 Parrafo 3

San Diego Union. Sunday, May 25, 1930 San Diego, California. Page 53. Build Batteries Here- Parrafo 3 Columna 1.

Linda & Little, art Stone Manufacturers, emplea varios escultores y trabajadores altamente capacitados. Esta empresa se encuentra ahora trabajando en las decoraciones para la palaciega casa que se está construyendo para el ex gobernador de Baja California, Abelardo Rodríguez; cerca de Ensenada, y para el Hotel de $ 1,000,000 de dólares que está a punto de completarse en el puerto marítimo de Baja California : Mayo de 1930.

En las crónicas de ese tiempo se menciona al poblado de El Sauzal como un sitio apacible, El jefe Máximo en Ensenada

Crónica del último viaje

El poblado del Sauzal. Lugar apacible, discreto, paradisiaco y lleno de paz; lugar , sitio en donde al final de los cerros se escucha el canto de pájaros, de frente solo el mar tranquilo y de música de fondo el viento, sSilencio interrumpido por una caravana de automóviles que se alejan poco a poco del palacete de descanso del presidente de la república.

La ex hacienda del gGeneral Abelardo Lujan Rodríguez estaba en esta ocasión de manteles largos: el jJefe mMáximo, el hombre visionario de México, el modernizador está de visita en un lugar algo apartado para la prensa nacional.

A su llegada, decidieron una mañana salir a pasear. Solicitó entonces prepararan todos los coches;. el destino: el recién inaugurado complejo turístico playa Ensenada (hotel);, la comitiva no hizo esperar al General, todos estaban listos., días antes habían planeado arribar al moderno hotel junto a la playa (hoy es el famoso Riviera de Ensenada)..

Fue así como emprendieron camino todos los automóviles para dirigirse al paradisiaco lugar. No es en vano la visita, como tampoco es de placer que por primera vez el jefe mMáximo llega al pueblo de Ensenada en marzo de 1933. Se rumora que el Ccongreso norteamericano empieza una controversia provocada por el problema económico para México, sobre todo en materia de su colonización y fomento en Baja California, Nuevamente el vecino país tiene el interés de adquirir la Ppenínsula. Los Informes que Almazán ha entregado a Calles con anterioridad depara un futuro no tan lejano de encontrarse con algunos congresistas, grupos de políticos y empresarios norteamericanos en el recién inaugurado Hotel Playa.

El jefe Máximo ha decidido descansar en el hotel donde le han ofrecido una atención cordial, en la que opta por la privacidad, además de seguridad para él y su familia quienes son sus acompañantes principales. La comitiva de seguridad es sorprendente: gente como el General Cárdenas, los g

Generales Manuel Medina beytia y Antonio Guerrero;, también se encuentran Carlos Vega, Carlos Rivapalacio, Elías Calles Chacón y su doctor de cabecera Gastón Melo, entre otros. Su reciente visita a Ensenada ha llamado la atención de propios y extraños al pasar los coches en caravana por las medianamente calles polvorientas sas y llenas de agujeros en el centro.

Tal parece que en el supuesto retiro definitivo en la política mexicana hace creer que no interviene en negociaciones de carácter patriótico. Sin embargo, la verdadera razón y decisión después de otorgar concesiones a las compañías es: nNo ceder a caprichos del imperio norteamericano, no a la venta del territorio norte de la Baja California. El lugar de reunión no solo es un punto estratégico más, se convertiría en una mesa de acuerdos para evitar un nuevo intento por invadir el territorio. Deudas añejas, compromisos empresariales, así como concesiones que fueron facilitadas por el gobierno mexicano hacían cada vez más cercana la adquisición o incluso el arrebato.

Sin embargo., Calles tenía conocimiento de ello, sobre todo de las intenciones de la cúpula empresarial y políticos norteamericanos, seguro de la situación firmada en la que imperaba el respeto, decidió retirarse pactados los buenos acuerdos y sobre todo la fraternidad.

Los medios impresos manejaron a nivel nacional y especulaban que el gGeneral Calles se encontraba en una situación crítica de salud. El doctor Gastón Melo informa por medio de El siglo de Torreón en su edición del jueves 18 de mayo de 1933 que: “No está grave el gGeneral Plutarco Elías Calles, solo vacaciona tranquilamente en su carácter de visitante distinguido”. El tema de salud del gGeneral fue tan solo para opacar y no mostrar la verdadera razón de la visita.

Posteriormente a esta declaración., el domingo 9 de julio de 1933, el periódico el Informador vislumbra el pronto regreso a la ciudad capital: “Se indica que el lunes próximo abandonará Ensenada, Baja California, el señor general de división Don Plutarco Elías Calles., haciendo el viaje por la carretera transpeninsular a bordo de un automóvil de un magnate norteamericano hasta San José del Cabo, donde se embarcará con destino a Guaymas, para seguir luego hasta Hermosillo y de ahí regresar a esta capital”.

Fue así como el lunes 10 de julio de 1933, “Acompañando al señor general don Plutarco Elías Calles., el gGeneral Cárdenas salió a bordo del yate “Thenorah” con rumbo a Guaymas, Sonora de donde seguirán su viaje por ferrocarril a la ciudad de México” -El Informador- jueves 13 de julio de 1933.

Para el 28 de julio de 1933, en su gira final ya en Guadalajara: “El señor general don Plutarco Elías Calles, jefe máximo de la revolución, arribó ayer a esta ciudad de paso para la capital de la republica después de una larga permanencia en el puerto de Ensenada, Baja California, entregado al descanso.” Desde una hora antes del anunciado arribo del convoy especial, formando valla desde la puerta de salida de la estación hasta el palacio de gobierno, ocupando las avenidas, 16 de septiembre, Pedro Moreno y Corona. La muchedumbre se situó detrás de dichas fuerzas, esperando el paso del divisionario sonorense” -El Informador- sábado 29 de julio de 1933.

El tiempo ha transcurrido junto con el silencio y el secreto, tanto en el recién inaugurado Hhotel Pplaya como en la hacienda del Ssauzal, propiedad del entonces presidente: aúnun nos seguimos cuestionando quée sucedió en esa estancia a puerta cerrada en esos cuatro meses, nos deja una enorme duda de cuáales fueron los acuerdos que no favorecieron finalmente a las compañías norteamericanas, decisiones no provechosas para el vecino país.

La autoridad, valentía y solides por parte del jJefe mMáximo al frente de resolver y despachar todos los asuntos, son las mismas que favorecerían a su acompañante, el cual sería el próximo contendiente a la presidencia. Estaba por venir otro capítulo en un futuro no muy lejano, supuestos rompimientos políticos, desacuerdos y distracciones continuas.

Queda claro que los mandatos de cada uno de ellos nunca denostarían la hermandad y unión de estos revolucionarios, . aun Aun cuando por un tiempo la respuesta clave lo responde todo:” Aquí vive el presidente, pero el que manda vive enfrente”

Fuente: Fototeca Fideicomiso Archivos Plutarco Elías Calles y Fernando Torreblanca (FAPECFT), Archivo General de la Nación, Hemeroteca Nacional del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM, Archivos Hotel Hacienda El Sauzal.

Agradecimientos: Amalia Torreblanca Sánchez, Norma Miereles de Ogarrio, rRegidora y maestraLic. Norma Angélica Silva Aguirre.

Regidor Lic. Samuel Albestrain Pérez