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SRE atribuye tensiones por agua fronteriza a la sequía en el río Bravo

Por Mariana Madrid | martes, 9 de junio de 2026

EMX-SRE atribuye tensiones por agua fronteriza a la sequía en el río Bravo

El funcionario señaló que el país avanza en los compromisos binacionales sin comprometer el consumo urbano ni la producción agrícola nacional


CDMX.- El canciller Roberto Velasco aseguró que México mantiene coordinación permanente con Estados Unidos para cumplir los compromisos establecidos en el Tratado de Aguas de 1944, en un contexto marcado por la sequía que afecta a la cuenca del río Bravo y que ha generado presiones sobre la disponibilidad del recurso en la frontera norte.

El tema ha cobrado relevancia en los últimos años debido a los reclamos de productores agrícolas estadounidenses por los adeudos de agua de México en el río Bravo, así como por los efectos de la sequía prolongada que afecta a ambos países. El tratado regula la distribución de las aguas de los ríos Bravo y Colorado, fundamentales para el abastecimiento de ciudades y zonas agrícolas a ambos lados de la frontera.

Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, Velasco explicó que el acuerdo binacional contempla dos grandes cuencas: la del río Colorado, que beneficia principalmente a Baja California y al Valle de Mexicali, y la del río Bravo, que atraviesa Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.

El funcionario detalló que en la cuenca del río Colorado ambos países han enfrentado una reducción en los niveles de almacenamiento por lo que México y Estados Unidos han aplicado reducciones voluntarias de aproximadamente 5 por ciento en el uso del recurso. “Lo que hemos hecho con Estados Unidos es buscar estrategias donde ambos países hemos hecho una reducción voluntaria de aproximadamente 5 por ciento del volumen que ambos lados utilizan de este río”.

Respecto al río Bravo, explicó que el propio tratado contempla mecanismos para ajustar la distribución del agua cuando existen periodos extraordinarios de sequía, permitiendo compensaciones y conciliaciones entre ambos gobiernos a lo largo de ciclos de cinco años.

“Desde que se firmó el tratado en 1944 se contempló una cláusula que permite que a lo largo de cinco años, y después durante cinco años más, se puedan conciliar en caso de sequía extraordinaria los saldos de agua que haya por distribuir entre los dos países”.

Velasco reconoció que la cuenca del río Bravo ha sufrido una sequía severa durante los últimos años, especialmente en el quinquenio anterior, aunque afirmó que actualmente existe un acuerdo con Estados Unidos sobre la distribución del líquido y que México avanza conforme a los tiempos establecidos.

El canciller explicó que, a diferencia del río Colorado, cuya disponibilidad es relativamente constante cada año, el comportamiento del río Bravo depende en gran medida de las lluvias registradas en territorio mexicano, por lo que el cumplimiento de los compromisos está ligado a las condiciones climáticas.

Finalmente, aseguró que el Gobierno Federal continuará trabajando para atender los compromisos internacionales sin afectar las necesidades nacionales. “Siempre cuidando el consumo urbano en México y también, por supuesto, a nuestros propios productores agrícolas”, concluyó.