Por Braulio Serrano Ruíz | lunes, 11 de octubre de 2021

Ensenada...


No son pocos quienes han compartido en Política y Políticos la absurda actitud de algunos integrantes del Congreso del Estado, al pretender dar paso a un juicio político contra el alcalde ARMANDO AYALA ROBLES, a pesar de que es un político que demostró en dos ocasiones continuas en las urnas, que la ciudadanía le respaldó con su voto; aun así, ahora los desleales diputados acusan sin fundamento al presidente municipal de atentar en perjuicio de los intereses de la comunidad.

El tema es la lucha por el control del agua, y en este contexto, el alcalde porteño respalda el proyecto de que sean los Ayuntamientos los que operen y administren el abastecimiento de lo que fue un inmundo negocio para el Estado durante tres décadas de gobiernos panistas.

Debe recordarse que al presidente municipal ensenadense, un grupo de diputados lo señalan de estar actuando en contra de la comunidad, aunque en la práctica al igual que otros recién electos presidentes municipales, lo único que pretende ARMANDO AYALA, es que los recursos que ahora controla la CESP, sean destinados para las necesidades sociales y de urbanización de cada uno de las 7 ciudades de Baja California.

Sabido es también que durante los gobiernos panistas de ERNESTO RUFFO, HÉCTOR TERÁN, EUGENIO ELORDUY, JOSÉ OSUNA MILLÁN y FRANCISCO VEGA, se ejerció un saqueo a través de la Comisión Estatal de Servicios Públicos, hasta que llegó JAIME BONILLA, y en menos de dos años recuperó más de mil 500 millones de pesos de grandes deudores que no pagaban lo justo por los servicios de agua, drenaje y alcantarillado.

Es del conocimiento público también que al frente de los legisladores desleales al interés común, aparece el panista disfrazado de morenista JUAN MANUEL MOLINA, aunque es obvio que la descarada maniobra es ampliamente observada por la opinión pública.

Habrá que esperar el resultado de la fechoría que pretende el referido grupo de diputados de la XXIV Legislatura, ahora que se aproxima la visita del presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, pues la aplicación de juicio político es un acto de ilegalidad e inmoral que se puede revertir a los autores intelectuales y a los que pretenden ejecutarlo.

Hay que recalcar que al presidente municipal ARMANDO AYALA, lo eligió una ciudadanía que está palpando sus resultados en una gestión que duró primero dos años y que luego de la reciente elección estatal se le reiteró su aprobación por un trienio el apoyo absoluto frente a las urnas.

Se observan dos aspectos por parte de quienes lanzaron la amenaza del juicio político: el primero, frenar lo avanzado en la municipalización del agua; lo otro es que se advierte al resto de alcaldes que tienen el mismo propósito en torno a la desaparición de la CESP, para que echen reversa o corren el riesgo de que el Congreso del Estado también les inicie juicio político.

Tan sencillo que es acatar lo que dicta la Constitución en torno a que los municipios autónomamente sean los que se autogobiernen y entre otras cosas se encarguen del tema de agua. Definitivamente será difícil que, de acuerdo a la ley, prospere el juicio político y lo único cierto es que a ARMANDO AYALA, lo están engrandeciendo políticamente; algo similar a cuando se pretendió perjudicar en su trayectoria como gobernante a ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, que lo quisieron “bajar del caballo” cuando dirigía los destinos de la Ciudad de México y ahora, ya lo ven, es el presidente de este gran país.

Por cierto, solo unos días separan la gira de trabajo del jefe de la nación a tierras bajacalifornianas, con plena seguridad de que impondrá la paz política que se requiere en esta entidad, sobre todo a restablecer la armonía entre gobiernos municipales, del Estado y del mismo Congreso local.

Aparte, se habla también de que, en este viaje, el presidente LÓPEZ OBRADOR hablará con el gobernador nacido en Tijuana sobre una posible propuesta para que el senador con licencia se integre al gabinete federal, como un reconocimiento al trabajo que ha hecho por Baja California y al liderazgo que permitió el triunfo de tres elecciones continuas: en 2018, 2019 y 2021.