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Demandan a administración Trump para frenar proyecto petrolero de BP en el Golfo de México

Por Redacción | martes, 21 de abril de 2026

EMX-Demandan a administración Trump para frenar proyecto petrolero de BP en el Golfo de México

Grupos ambientalistas impugnaron la aprobación del proyecto Kaskida, advirtiendo que el riesgo de un desastre es siete veces mayor al estándar; la querella coincide con el 16.º aniversario de la tragedia de Deepwater Horizon.


Los Ángeles, Estados Unidos.- En una acción legal de alto impacto, diversas organizaciones ambientales demandaron este lunes a la administración del presidente Donald Trump para detener el proyecto de perforación Kaskida de British Petroleum (BP). Los demandantes sostienen que la probabilidad de una pérdida de control en el pozo es de seis a siete veces superior a los estándares normales, lo que pone en riesgo extremo al ecosistema marino.

La demanda, presentada por la organización Earthjustice en representación de grupos como Sierra Club y el Center for Biological Diversity, ocurre simbólicamente este 20 de abril, fecha en que se cumplen 16 años de la explosión de la plataforma Deepwater Horizon. Aquel desastre, también responsabilidad de BP, resultó en el peor derrame petrolero en la historia de Estados Unidos, cobrando 11 vidas y devastando la economía pesquera y turística del Golfo.

El proyecto Kaskida, valorado en 5,000 millones de dólares, pretende perforar a una profundidad de 10 kilómetros bajo el lecho marino —una distancia superior a la altura del Monte Everest— a unos 400 kilómetros de las costas de Luisiana. Según los ambientalistas, la aprobación gubernamental otorgada el mes pasado carece de información técnica crítica y BP no ha demostrado poseer la capacidad de contención necesaria para evitar un derrame que podría superar los 4.5 millones de barriles de crudo.

Por su parte, BP proyecta extraer cerca de 80,000 barriles diarios a partir de 2029. No obstante, la abogada principal de Earthjustice, Brettny Hardy, calificó la aprobación como "ilegal e insultante", señalando que establece un estándar peligrosamente bajo para la industria energética en aguas públicas. La batalla legal ahora se traslada a los tribunales, donde se definirá el futuro de una de las fronteras extractivas más profundas y riesgosas del planeta.