Tijuana

Cáncer también golpea el bolsillo de las familias

Por Ana Lilia Ramírez | miércoles, 6 de mayo de 2026

EMX-Cáncer también golpea el bolsillo de las familias

Especialistas llaman a detectar la enfermedad a tiempo para evitar gastos impagables y mejorar las posibilidades de vida


TIJUANA.– Además de enfrentar el miedo y la incertidumbre de un diagnóstico de cáncer, cientos de familias también deben lidiar con otro enemigo igual de devastador: el costo de los tratamientos, que en muchos casos termina por consumir patrimonios completos.

Especialistas advirtieron que una detección tardía no solo reduce las posibilidades de supervivencia, sino que también multiplica los gastos médicos hasta volverlos prácticamente impagables para muchas familias.

El oncólogo Homero de la Fuente, presidente de ProOncavi, explicó que la prevención y los chequeos médicos periódicos siguen siendo la mejor herramienta para salvar vidas y evitar tratamientos prolongados y extremadamente costosos.

“Cuando el cáncer se detecta tarde, los tratamientos son más complejos, más agresivos y muchísimo más caros”, señaló.

Indicó que algunos procedimientos oncológicos pueden alcanzar costos millonarios, dependiendo del tipo y avance de la enfermedad. Entre ellos destacan terapias avanzadas para cáncer de próstata con Lutecio-177, donde cada aplicación ronda entre 350 mil y 400 mil pesos y debe repetirse aproximadamente cada seis semanas.

Para muchas familias, el diagnóstico significa entrar en una carrera desesperada para conseguir recursos económicos mientras intentan sostener emocionalmente al paciente. En algunos casos deben recurrir a préstamos, rifas, colectas, venta de bienes o ayuda de asociaciones civiles para continuar con el tratamiento.

De la Fuente destacó que organizaciones como ProOncavi buscan disminuir el impacto mediante estudios gratuitos de próstata, campañas preventivas y segundas opiniones sin costo, principalmente para personas que no tienen acceso inmediato a especialistas.

Añadió que muchos tipos de cáncer pueden detectarse en etapas tempranas mediante revisiones simples y periódicas, como mastografías, estudios prostáticos, papanicolaou o chequeos generales, lo que permite tratamientos menos invasivos, menos costosos y con mayores probabilidades de éxito.

“El problema es que muchas personas llegan cuando ya hay síntomas avanzados y ahí el panorama cambia completamente”, lamentó.

El especialista insistió en que la cultura de la prevención todavía sigue siendo una deuda pendiente, pues muchas personas postergan revisiones por miedo, falta de tiempo o limitaciones económicas, hasta que la enfermedad avanza silenciosamente.