Editorial

El Canal 66

Por Norma Bustamante | lunes, 2 de noviembre de 2026

EMX-El Canal 66


Hace 29 años empezó la fase de pruebas en un viejo edificio del centro de Mexicali con un modesto trasmisor Larcan de un kilowatt de capacidad. Poco tiempo duró allí, luego el traslado al histórico edificio de la avenida Reforma, el inmueble que albergó a la Colorado River Land Company, en el nacimiento de Mexicali.

Yo estaba entonces en la radio y alguien llegó y me invitó a conducir un programa de aniversario de la Banda de Música de Mexicali en el nuevo canal que llegaba a la ciudad, y allí me quedé, en el Canal 66 de Mexicali, hermano de canal 44 de Ciudad Juárez, pero un hermanito pequeño que aspiraba a llegar a ser lo que en la ciudad chihuahuense ya era. Líder de la televisión.

La inauguración oficial fue en 1998, al corte del listón vino el Obispo, mucha gente de la ciudad y toda la familia del canal 44 de Ciudad Juárez, nos llenaron de buenos deseos y desde el primer día presentí que sería mi casa, el entusiasmo y el vigor suplían todo lo que nos faltaba. Arrancamos con el programa “A primera hora” en el jardín del edificio, le llamábamos Eco Estudio y lo presumíamos, la realidad es que no teníamos estudio, trasmitíamos afuera en una mesa de cristal que por cierto le pertenecía a la Colorado. Hoy recuerdo aquellos años y no puedo dejar de asombrarme cómo logramos posicionarnos de manera inmediata en el público de Mexicali cuando dos poderosas cadenas de televisión se disputaban el mercado televisivo con todos los recursos y nosotros día a día con más auditorio. Creo que sí lo sé. Nos abrimos a la gente, todos cabían en el 66, los artistas, los seres que somos comunes y normales hacíamos televisión y eso se notaba, un estilo distinto, auténtico e inverosímil en una industria que se manejaba de manera totalmente diferente.

Luego la instalación del trasmisor Silverline nos dio 30 mil wats de potencia, fuimos a celebrar al cerro donde se instaló, nos sentíamos triunfadores y lo éramos, se rediseñó la barra de programación y de esa manera se fortaleció el proceso vertiginoso y acelerado del canal.

Surgieron programas de todo tipo, deportes, espectáculos, horóscopos, política, pero Entrevistas con el público, el programa de apoyo social con el que nació el canal, fue y sigue siendo fundamental en la programación. Es el lazo indisoluble que conecta con la gente.

El año decisivo fue 2013, tomando un enorme riesgo se instaló un trasmisor Rhode Schwarz de 8.5 kilowats de potencia y se apagó la señal análoga. Y quedó registrado como el primer canal de televisión en América Latina que empezó a trasmitir solamente por canal digital.

Del programa A primera hora me fui a las noticias, supongo que el horario era difícil y no había muchos aspirantes, desde las cinco de la mañana empezábamos, nos auguraban fracasar y fue todo lo contrario, el noticiario de la casi madrugada y ese horario llegó para quedarse.

Tantos recuerdos, tantas historias y compañeros que ya no están y que dejaron su huella en este increíble esfuerzo, Luis Razo y Rorrito, su huella indeleble creo que nunca podrá ser superada y muchos otros que aportaron, que dejaron parte de su vida en lo que sabían sería esta aventura fenomenal.

Sin embargo a la luz de mis recuerdos y mis nostalgias, cada vez entiendo más cómo es que pudimos lograrlo, en ese inicio difícil e inverosímil del canal de televisión, fue Don Arnoldo Cabada de la O. Su fuerza, su entusiasmo y confianza nos la trasmitía de una manera difícil de describir pero fácil de sentir, el orgullo y el sentido de hacer televisión, el descubrimiento de nuestras capacidades y la obligación social y ética que adquiríamos al estar frente a una cámara hablándole a la gente. Por él supimos que podíamos hacerlo y superar todos los mitos y obstáculos. Él no sólo hizo al canal 66, nos hizo a nosotros, comunicadores de verdad con sentido de responsabilidad, de verdad y compromiso.

A casi tres décadas de distancia mi cariño y agradecimiento siempre estarán allí, en lo que fue mi casa y mi escuela, de la que recibí todo, en esta increíble aventura de la vida. Hoy una nueva generación de comunicadores está allí asumiendo los retos de la modernidad, la digitalización, las nuevas formas y estilos pero la herencia de Don Arnoldo Cabada de la O sigue presente, el legado invaluable que su hijo Arnoldo Cabada Alvidrez ha preservado a través del tiempo y que será el sello imborrable de canal 66 por los muchísimos años por venir.

Norma Bustamante