Editorial

El cuidado de la tierra nos compete a todos

Por Redacción | martes, 20 de enero de 2026

EMX-El cuidado de la tierra nos compete a todos

Por Armando Maya Castro


Los incendios forestales vuelven a golpear inmisericordemente a un país de América, dejando claro, una vez más, la vulnerabilidad de la región frente a este tipo de catástrofes. Esta vez, Chile enfrenta una grave emergencia que ha dejado al menos 16 personas fallecidas y ha obligado a evacuar a cerca de 20 mil habitantes en las regiones de Ñuble y Biobío.
La humanidad está pagando caro el daño que durante décadas ha causado al medio ambiente. Esta afirmación se confirma al observar lo que hoy vive Chile y los incendios devastadores que, en 2025, afectaron de manera significativa al área metropolitana de Los Ángeles, en California, Estados Unidos.
Estos desastres, cada vez más frecuentes y preocupantes, son en gran medida consecuencia del cambio climático, producto directo de la acción humana, especialmente de la quema indiscriminada de combustibles fósiles. Representan el efecto acumulado de innumerables actos de irresponsabilidad, entre ellos la contaminación ambiental sistemática.
Entre los países que más combustibles fósiles consumen se encuentran China y Estados Unidos, este último con un aumento vertiginoso y alarmante en el uso de estos recursos. Según una nota publicada el 27 de julio de 2023 en el portal Climate Consulting, estas potencias son las más contaminantes del mundo.
Si queremos reducir en el futuro desastres catastróficos como los que actualmente vive Chile, debemos tomar conciencia de que nuestra supervivencia y bienestar dependen de la salud del entorno natural. Una conciencia ambiental es lo único que nos permitirá proteger nuestra casa común: la Tierra.
Preservar el entorno natural y gestionar de manera responsable sus recursos no es algo opcional; es una obligación que todos debemos cumplir. Reflexionar sobre la salud y el bienestar de nosotros mismos y de las futuras generaciones es esencial. La Tierra es el hogar de todos, sin importar el lugar geográfico de cada nación, y su cuidado compete a toda la humanidad.
El deber de la humanidad es realizar acciones reventivas. Los incendios destruyen vegetación, vida animal, vidas humanas y, en muchos casos, fuentes de trabajo. No basta con apagarlos: debemos prevenirlos, cultivando una verdadera conciencia ambiental en nuestras acciones y decisiones diarias.