Noticias de Tijuana. El Gran Diario Regional en línea, presentando noticias en tiempo real con información de Tijuana, Mexicali, Ensenada, Rosarito, Tecate, Baja California, México y el mundo
En Tendencia: Jaime Bonilla, AMLO, Marina Del Pilar, Policiaca Tijuana, Garita Tijuana, UABC, Pandemia, COVID, Xolos, Toros
En poco menos de dos meses de transcurrido que lleva este año, empiezan ya a surgir muchas dudas y preocupaciones en torno al comportamiento de la inflación. Lo anterior, obedece a que, en efecto, hemos comenzado el 2026 con una presión inflacionaria que compromete nuestro poder adquisitivo.
El último dato que ofreció INEGI respecto al comportamiento de la inflación, ubica a dicha tasa en 3.79% de variación comparando la primera quincena de enero de este año respecto a la misma del año pasado. Si vemos el dato en su variación mensual la cifra es 0.38%, lo cual, puede parecer trivial, sin embargo, representa la tercera más alta en los últimos 13 meses.
Todo ello, representa un contexto que, desde luego, debe generar un cuidado especial de los encargados de ejecutar la política monetaria en este país, que son las medidas necesarias para mantener al inflación baja y estable. Si bien es cierto, la inflación se mantiene dentro de la banda en que puede permitirse Banxico ubicarla, no estamos cerca de un escenario ideal. Me explico: el margen en que pueda sentirse cómodo Banxico es entre 2% y 4%, valores fuera de ese rango (superiores o inferiores), indicarían que no está logrando su objetivo. Bien, como ya les he comentado el último reporte indica 3.79%, muy cerca del umbral.
Y eso no es todo, y de ahí la inquietud ante un año que parece ser, será de inestabilidad en términos del alza general del nivel de precios, sino que, hay también elementos que pudieran comprometer más esa presión inflacionaria, entre ellos los nuevos impuestos a productos que suelen ser de un consumo arraigado y fuerte en México y que el consumidor se le dificulta encontrar bienes sustitutos, nos referimos a las bebidas azucaradas y tabacos, así como aranceles que todos ellos, al sumarse en un escenario global, pueden dar como resultado un año particularmente complejo en términos de incrementos en los precios.
Alguien puede estar pensando que, lo anterior podrá ser amortizado por el incremento al salario mínimo o existe también la idea que, este aumento salarial tendrá efectos negativos en la inflación. Ninguna de las dos es del todo cierta. Sobre la primera, se ha estimado ya el valor en enero de la canasta alimentaria y su variación anual es de más de 5.1%, algo que se asemeja al incremento de salario en la frontera norte y respecto a la segunda, existe evidencia empírica que colegas han calculado, donde concluyen que los efectos que tendrá el aumento del salario mínimo en la inflación en el corto plazo, no son significativos ni de proporciones a considerar.
De manera que, se avecina un 2026 con un reto mayúsculo a atender de manera importante: controlar la inflación. Eso desde luego, le compete a la Junta de Gobierno de Banxico, pero a nosotros, la sociedad nos corresponde también una serie de tareas a realizar, donde destaco la oportuna información y comportamiento amplio, diverso y razonado en las decisiones de consumo que se realicen, pues muchas veces éstas al ejecutarse con especulación, terminan acentuando aún más la inflación.
El autor es Doctor en Ciencias Económicas, miembro del Sistema Nacional de Investigadores de la SECIHTI y profesor de tiempo completo de CETYS Universidad campus Tijuana.