Editorial

Perspectiva: Aprender a leer

Por Redacción | martes, 24 de febrero de 2026

EMX-Perspectiva: Aprender a leer

Por Norma Bustamante


En los últimos días el tema de la educación ha cobrado relevancia, sobre todo el de los libros de texto, que vuelve a ser centro de discusiones sobre contenidos y reformas. Creo que la educación en nuestro país está en un buen momento y se han logrado grandes avances sobre todo en la inclusión de temas que antes no se consideraban importantes. Los derechos de las mujeres es uno de ellos.

LA educación empieza desde los primeros años y la parte esencial es el aprendizaje de la lecto-escritura. En esta etapa es fundamental crear el apego y gusto por la lectura, esto tiene una enorme importancia en la vida escolar, cuando no se aprende a leer como es debido las consecuencias se reflejan en todos los aprendizajes.

Desde esta perspectiva, la enseñanza de las primeras letras no puede limitarse a las técnicas y métodos para aprender a leer, sino que es el momento de introducirlos en el mundo fascinante de la palabra escrita, a usar la lectura como lo que es, el camino para ampliar nuestra imaginación, el descubrimiento de mundos y escenarios desconocidos.

Sin duda que la revisión constante de los contenidos en los programas educativos es fundamental pero creo que la enseñanza de la literatura y de las humanidades en general ha bajado drásticamente. Los estudiantes preuniversitarios y universitarios ignoran los rudimentos de la filosofía y las obras de los clásicos de la literatura y esto es fundamental, conocer otros pensamientos, otras historias y otras perspectivas. Desconocerlos y reducir la visión de la vida sólo al entorno es un caldo de cultivo ideal para que penetre la trivialización informativa, por decir lo menos.

La ignorancia acerca de nuestro pasado, aún el más inmediato, la falta de una cultura ética, la vacuidad de nuestras ideas, tienen consecuencias. Nos convertimos en presas fáciles de la parafernalia mediática y aunque me queda claro que la literatura no es la panacea ni el remedio para todo pero al ser producto del pensamiento, en ella anidan los sueños y las ideas, lo fundamentalmente humano.

Leer es fundamental y ante la pregunta de, ¿Pero cómo, hacer para que los chicos lean? ¿Cómo hacer que la literatura les guste? Pues hay técnicas tan sencillas y simples que otras sociedades avanzadas ya experimentaron y que en nuestro país aún no estamos aplicando.

 A nadie le gusta lo que no entiende y eso sucede con la lectura en silencio. Se debe empezar siempre con la lectura oral y hasta después con la lectura individual silenciosa. Son dos niveles distintos de comprensión. Incluso en la Unesco se tienen cifras del aumento de lectores privilegiando la lectura en voz alta. Como se hacía en las plazas públicas desde hace siglos y la literatura era la vida, porque la literatura es eso, la vida misma. Imposible que de todas las lecturas haya una que no te enamore.

Otra técnica fabulosa es actualizar los clásicos y colocarlos en épocas actuales, los maestros que han experimentado esta forma de acercamiento a la literatura reportan resultados sorprendentes. Indudablemente que hay grandes novelas en las que este método no es conveniente, casi imposible, pero hay otras que parecen letra muerta y al leerse en voz alta se convierten en algo vivo, absolutamente real, tangible.

La literatura amplia nuestro campo de visión, nos abre otras perspectivas y por ende se contrapone a todo lo que nos condiciona culturalmente y anestesia nuestro pensamiento. Frente al dogma, el pensamiento libre, frente a la idea común, la propuesta creativa. Hay toda una infraestructura para plantearse y lograr grandes metas, maestros comprometidos y dispuestos a emprender la gran cruzada cultural que México necesita.

viveleyendo.normbustamante@gmail.com