Editorial

Perspectiva: Poner la vida al pairo

Por Redacción | lunes, 24 de agosto de 2026

EMX-Perspectiva: Poner la vida al pairo


Redacción.- El velero está inmóvil, al pairo. Las velas se colocan de tal manera que ni el viento ni la corriente las mueve. Poner la embarcación al pairo es disminuir la velocidad hasta que la nave esté totalmente inmóvil; sólo los expertos lo logran, se hace cuando es necesario para que el marinero pueda descansar un poco, quizás comer o reparar alguna avería. A veces es necesario poner la vida al pairo, un rato solamente, quizás un día completo, para darle el justo tiempo al pensamiento y a la reflexión profunda.

Hay tantos pendientes que dejamos olvidados, leer, por ejemplo, uno de los mayores placeres de la vida, la posibilidad de viajar y conocer otros mundos, cada vez hay menos tiempo para hacerlo y allí yacen los libros esperando pacientemente un poco de nuestra atención. Creo que cuando yo regrese a la vieja novela de Sandor Marai que tiene tres meses esperándome, ya el protagonista se murió; recuerdo que lo dejé en plena batalla en el sitio de Budapest.

Hay tanto en qué pensar, meditar profundamente sobre el rumbo que nuestras vidas van a tomar en estas aguas ahora tan revueltas. La confusión es muy grande, y lo que antes parecía seguro y firme no lo es. No dudo que de todo esto saldrán cosas buenas, pero sólo si reflexionamos y dejamos de hablar y de opinar sin tener un conocimiento más claro de la situación que vivimos como sociedad. No estoy de acuerdo con quien dice que aunque no sepamos dónde está el puerto hay que seguir navegando, creo que colocar la embarcación al pairo por un rato es más que urgente y luego podremos decidir.

Inmersos en el consumismo extremo, en las redes sociales, en las noticias falsas y en el sinsentido de muchas de nuestras acciones, vamos llevando la vida como extranjeros en un país hostil que habitamos pero no disfrutamos y tengo la sospecha de que de eso no se trata la vida. Quiénes somos y qué queremos es algo que ya se nos olvidó. Nuestras motivaciones están extraviadas en las motivaciones ajenas que de pronto parecería que son las nuestras. No lo son, habría que rescatarlas.

Hay un enorme desfase entre la realidad y las ideologías, éstas cobran cada vez más fuerza y arrastran voluntades. Los nacionalismos pueden desembocar en pendientes fatales porque no necesariamente están sustentados en ideas de libertad y son a veces incomprensibles. La lógica de la historia es que no tiene lógica, sino que las ideas que mueven el mundo dependen de la aparición de mentes poderosas, mesiánicas o perversas que hacen temblar multitudes. Los líderes actuales lo están logrando.

Tiempo de reflexiones indudablemente. ¿La utopía ha sustituido al conocimiento y a la responsabilidad individual? A veces pareciera que así es y que la repetición de frases y eslóganes nos da los elementos para entender las cosas, y es que el éxito de una ideología tiene que ver más con su simplicidad y no con su verdad. Bertrand Russell, filósofo, matemático y uno de los pensadores que más huella ha dejado en el mundo contemporáneo, se preguntaba si habría en el mundo algún conocimiento tan cierto que ningún hombre razonable pudiera dudar de él. Esta pregunta aparentemente tan sencilla es uno de los problemas más difíciles de plantear y resolver. Imposible no intentar voltear a la filosofía en un intento de encontrar si no la verdad, por lo menos el camino hacia ella.

Nuestra vida la tenemos tan armada, tan a la medida, que damos por hecho que las cosas así están bien y son ciertas; sin embargo, en los tiempos actuales en que el mundo se está revolviendo de tal manera, ya no es tan sencillo seguirnos aferrando a lo que siempre hemos considerado lo correcto. Lo que antes nos parecía tan evidente, no resiste el análisis y aparecen contradicciones de las que antes no nos habíamos percatado.

No se trata ya de abandonarse a las fuerzas de la historia, sino de reflexionar y actuar; pensar no siempre es cómodo, a veces es fatigoso, pero es necesario. Arriemos las velas, pongamos nuestra vida al pairo un rato, un rato solamente.

viveleyendo.normabustamante@gmail.com