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Claudia Sheinbaum Pardo... encabezó la ceremonia por el 111 Aniversario de la Fuerza Aérea Mexicana.

Por Redacción | miércoles, 11 de febrero de 2026

EMX-Claudia Sheinbaum Pardo... encabezó la ceremonia por el 111 Aniversario de la Fuerza Aérea Mexicana.

Mexicali...


En el cielo despejado de Santa Lucía, durante la
conmemoración del 111 Aniversario de la Fuerza
Aérea Mexicana, la Presidenta CLAUDIA SHEINBAUM
PARDO no solo evocó la historia militar del país; envió
un mensaje político y social que trasciende las pistas
de aterrizaje. Desde la Base Aérea Militar No. 1
reafirmó un compromiso que —dijo— atraviesa
generaciones: servir siempre al pueblo, proteger la
soberanía nacional y honrar la historia que da
identidad a México.

No fue una ceremonia protocolaria más. En tiempos
donde la seguridad, la protección civil y la cohesión
nacional ocupan el centro del debate público, el
reconocimiento a las Fuerzas Armadas adquiere un
matiz particular. SHEINBAUM PARDO destacó que la
Fuerza Aérea Mexicana no es una institución distante,
sino profundamente arraigada en el sentir popular.
Recordó su origen en 1915, por decreto constitucional
de VENUSTIANO CARRANZA, y su papel en misiones
que han cruzado montañas, selvas y desiertos para
llevar auxilio en terremotos, huracanes, incendios
forestales y emergencias sanitarias.

“Que la Fuerza Aérea Mexicana siga volando alto,
llevando auxilio donde hay necesidad”, expresó la
mandataria. El mensaje fue claro: la soberanía no es
un concepto abstracto, es una práctica cotidiana que
se defiende tanto en el espacio aéreo como en la
atención a las comunidades más vulnerables.

Durante la ceremonia se entregaron 30
condecoraciones a personal y unidades: servicios
distinguidos, disciplina, desempeño en el
adiestramiento y menciones honoríficas, incluido el
Escuadrón Aéreo 105. El secretario de la Defensa
Nacional, general RICARDO TREVILLA TREJO,
reiteró que las mujeres y hombres del aire seguirán
contribuyendo en la tarea de construir un México
mejor. Subrayó además un dato relevante: más de 600
mujeres pilotos y especialistas forman parte hoy de la
Fuerza Aérea, reflejo de una institución que evoluciona
con el país.

Pero mientras en el centro del país se hablaba de
soberanía y servicio, en Baja California se vivía otro
momento histórico, esta vez en el ámbito de la justicia.
A casi tres años del feminicidio de DARYELA VALDEZ
ROCHA, el tribunal declaró culpable a HONORIO
GONZÁLEZ por el crimen ocurrido en Mexicali. La
lectura de sentencia se realizará el próximo 17 de
febrero.

El fallo judicial no puede entenderse aislado. En enero
de 2025, el Congreso del Estado aprobó por
unanimidad la Ley de Capacitación en Materia de
Género, de Prevención y Erradicación de la Violencia
hacia las Mujeres, conocida como Ley Daryela,
iniciativa impulsada por la diputada MICHEL
SÁNCHEZ ALLENDE.

La legislación establece la capacitación obligatoria de
todas las personas servidoras públicas en los tres
poderes y en los ayuntamientos, con sanciones
administrativas para quienes incumplan, incluyendo
inhabilitación hasta por un año y la imposibilidad de
promoción en cargos relacionados con atención a
víctimas.

La ley no es un gesto simbólico; es un instrumento
normativo que busca cerrar la brecha entre discurso y
acción institucional. Además de reformar la Ley del
Instituto de la Mujer y la Ley de Acceso de las Mujeres
a una Vida Libre de Violencia en el estado, envía un
mensaje inequívoco: la violencia de género no es
tolerable ni en la sociedad ni en las instituciones
públicas.

Así, mientras en el ámbito federal se habla de
soberanía y defensa de la patria, en lo local se
construyen cimientos para una soberanía interna igual
de importante: la del derecho de las mujeres a vivir
libres de violencia. Ambos escenarios comparten un
hilo conductor: el Estado como garante de protección.
La Fuerza Aérea simboliza la defensa ante amenazas
externas y emergencias naturales; la Ley Daryela
representa la defensa frente a una violencia estructural
que lastima hogares y comunidades. En ambos casos,
el servicio al pueblo se coloca como eje rector.

El desafío, sin embargo, no concluye con ceremonias
ni con fallos judiciales. La verdadera prueba radica en
la continuidad: en que las instituciones mantengan su
compromiso más allá del momento mediático; en que
la capacitación obligatoria no se convierta en un
trámite, sino en una transformación cultural dentro del
servicio público; en que la sentencia contra el
feminicida marque un precedente y no sea solo una
estadística.

México honra su historia militar cuando reconoce a
quienes arriesgan la vida en misiones de rescate y
auxilio. Baja California honra la memoria de DARYELA
cuando convierte el dolor en ley y la ley en acción
concreta.

El país necesita ambas alas: la que protege la
soberanía nacional y la que garantiza justicia y
dignidad para sus mujeres. Solo así podrá volar alto,
como pidió la Presidenta, no solo en los cielos, sino
también en la construcción de una sociedad más
segura y más justa.

LEY DARYELA..aprobada para fortalecer la
prevención de la violencia de género.