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Nacional | viernes 03 de abril
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Por Redacción | viernes, 3 de abril de 2026
Mexicali
En tiempos donde las obras públicas solían medirse más por la polémica que por los resultados, hoy los números comienzan a contar otra historia. La Presidenta de México, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO, afirmó con claridad que los proyectos estratégicos de movilidad aérea del país “van muy bien”, al destacar que el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) ha superado ya los 18 millones de pasajeros, mientras que MEXICANA DE AVIACIÓN se acerca al millón de usuarios transportados.
Más allá del dato duro, lo relevante es lo que representa: la consolidación de una política pública que, durante años, fue cuestionada por sectores que apostaban al fracaso de estas obras. Sin embargo, la realidad comienza a imponerse con cifras que difícilmente pueden ignorarse.
El AIFA, concebido como una alternativa para descongestionar el saturado sistema aeroportuario del Valle de México, no solo ha incrementado su flujo de pasajeros, sino que se ha convertido en un nodo logístico clave. La Presidenta subrayó que este crecimiento refleja la confianza de los usuarios y la eficiencia operativa del aeropuerto, que poco a poco gana terreno en el mapa nacional.
Por su parte, MEXICANA DE AVIACIÓN —rescatada como empresa pública— ha retomado su lugar en el sector aéreo con una lógica distinta: la de garantizar conectividad en rutas estratégicas, muchas de ellas abandonadas por la iniciativa privada por no ser altamente rentables, pero sí socialmente necesarias.
Este modelo, que privilegia el servicio público sobre la ganancia inmediata, marca una diferencia en la forma de entender la infraestructura y el transporte en México. No se trata únicamente de competir, sino de complementar y garantizar el acceso.
En este contexto, Baja California no queda fuera del mapa. La conectividad aérea es fundamental para una entidad que depende en gran medida del turismo, la industria y la relación transfronteriza. El fortalecimiento del sistema aeroportuario nacional abre nuevas oportunidades para destinos como TIJUANA, MEXICALI y ENSENADA, que pueden beneficiarse de una mayor articulación con el centro del país.
Además, el crecimiento del AIFA y de MEXICANA plantea un escenario interesante: la posibilidad de ampliar rutas, reducir costos y generar una mayor competencia en el sector aéreo, lo que eventualmente impacta de manera positiva en los usuarios.
Pero también hay un componente político que no puede dejarse de lado. Estos resultados se convierten en un argumento sólido para el proyecto de la Cuarta Transformación, que ha defendido estas obras como parte de una visión de largo plazo. Frente a las críticas iniciales, hoy la narrativa cambia: de la duda al avance medible.
En paralelo, la Presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO ha insistido en que estos proyectos no son hechos aislados, sino parte de una estrategia integral que busca fortalecer la infraestructura nacional, impulsar el desarrollo económico y garantizar mayor equidad en el acceso a servicios.
El reto ahora será mantener el ritmo. El crecimiento en pasajeros implica también mayores exigencias en operación, seguridad y calidad del servicio. La consolidación no se mide solo en cifras acumuladas, sino en la experiencia del usuario y en la sostenibilidad del modelo.
Para Baja California, el mensaje es claro: la integración al nuevo esquema de movilidad aérea nacional abre oportunidades, pero también exige visión para aprovecharlas. La conectividad no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para detonar desarrollo.
Así, mientras los números siguen creciendo, el debate se transforma. Lo que antes fue cuestionado hoy comienza a evaluarse con otros parámetros. Y en ese cambio de percepción, los datos, más que los discursos, empiezan a marcar la ruta.