Tijuana

Gina Villalobos y el liderazgo que nace de la resiliencia

Por Sergio Carrillo | domingo, 8 de marzo de 2026

EMX-Gina Villalobos y el liderazgo que  nace de la resiliencia

La abogada y empresaria explica cómo ha salido adelante a pesar de ocupar espacios que históricamente eran exclusivos para hombres; y también cómo ha logrado balancear su carrera con su vida personal.


TIJUANA.- En el mundo empresarial y jurídico de Baja California, el nombre de Gina Villalobos se ha convertido en sinónimo de liderazgo femenino. Presidenta de la Barra Estatal de Abogadas Líderes de Baja California, Presidenta de la Federación de Cámaras de Comercio de Baja California, Secretaria de la Confederación de Cámaras de Comercio de México y Coordinadora del Comité Promotor de Inversión del Estado, su trayectoria parece una línea ascendente constante.

Pero el camino no ha sido sencillo.

Abogada de profesión, Gina creció en una familia trabajadora, donde el comercio formaba parte de su herencia, aunque no necesariamente del presente inmediato. En el año 2000 se integró como afiliada a la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) de Tijuana. Lo que comenzó como participación gremial se transformó, con los años, en una carrera de representación y liderazgo.

“Soy de las que dicen que sí”, reconoce entre risas al recordar cómo fue aceptando responsabilidades hasta convertirse en una de las voces empresariales más visibles del estado.

Su mayor herramienta, asegura, ha sido la comunicación y la empatía. Un liderazgo apasionado, pero conciliador. Sin embargo, detrás de los cargos y las mesas directivas, existe otra historia menos visible: la de una mujer que atravesó un matrimonio difícil, que vivió violencia familiar y que hoy es madre divorciada y cabeza de familia.

“Creer que puedes salir adelante tú sola es un estado de conciencia”, afirma. Y aclara: “sentirse sola no significa estarlo”.

Para ella, el mayor reto no ha sido ocupar espacios tradicionalmente dominados por hombres-aunque reconoce que en los organismos empresariales el techo de cristal sigue siendo real- sino equilibrar su maternidad con una agenda que implica viajes constantes y múltiples responsabilidades.
“Es el mayor reto: estar presente”, dice con firmeza.

Gina reconoce que el liderazgo femenino no sólo se enfrenta al reto de conquistar espacios, sino al de sostener la vida personal mientras esos espacios crecen. Su agenda implica reuniones, representación institucional, viajes constantes y presencia pública; sin embargo, su prioridad sigue estando en casa.

Como madre divorciada y cabeza de familia, ha tenido que diseñar su propia estrategia para equilibrar responsabilidades. Desde programar sus viajes en función de los calendarios escolares, hasta bloquear espacios intocables en su agenda para estar presente en momentos clave de sus hijos. “No siempre es perfecto”, confiesa, “pero sí es consciente”.

También reconoce que durante años cargó con la presión de querer hacerlo todo: ser impecable profesionalmente, presente en casa, disponible en lo social. Con el tiempo entendió que administrar el tiempo no significa dividirse, sino priorizar.

Hoy procura estar emocionalmente disponible cuando está con su familia, aunque su teléfono siga recibiendo mensajes. Ha aprendido a separar el rol de dirigente del rol de madre, y a no permitir que uno borre al otro.

“Estar presente no es estar físicamente en todos lados, es que cuando estés ahí, realmente estés”, afirmó.

En la abogacía encontró mayor equidad de género; en el liderazgo empresarial, en cambio, vivió momentos en los que era la única mujer en mesas de decisión. Hoy celebra que cada vez más mujeres ocupen espacios estratégicos, pero advierte que el desafío ha cambiado:

“El reto ya no es sólo vencer el machismo, también es vencer los egos cuando llegamos”.

Su mensaje para el 8 de marzo es contundente: que las mujeres no se conviertan en barrera para otras mujeres.

“Siempre seamos la mujer que ayuda a otra mujer. No la que llega y cierra la puerta”, enfatizó.

También rompe con una enseñanza generacional profundamente arraigada: no intervenir ante la violencia familiar.

“No importa si decide quedarse. Dile: aquí voy a estar cuando estés lista. Eso es lo que nos faltó escuchar a muchas”, expresó. 

Gina Villalobos no sólo ha conquistado espacios empresariales; ha convertido su propia historia en una red de apoyo para otras. Y en esa red, afirma, está la verdadera transformación social.