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Inauguración del Mundial, “un espectáculo burlesco”

Por Priscila Chávez Flores | miércoles, 17 de junio de 2026

EMX-Inauguración del Mundial,  “un espectáculo burlesco”

El recreador histórico, Giovanni Méndez, cuestionó la visión simplificada del México prehispánico presentada durante la inauguración de la Copa del Mundo 2026; la ceremonia mostró una imagen estereotipada y dejó fuera la diversidad cultural del país


CIUDAD DE MÉXICO.- Los grandes penachos, la mujer tocando un tambor de mano y la estética guerrera que dominó la inauguración del Mundial 2026 poco tuvieron que ver con el México prehispánico real.

Así lo consideró Giovanni Méndez Elizondo, recreador histórico y licenciado en Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), quien sostuvo que la ceremonia privilegió el espectáculo, “fue un show burlesco de la tradición prehispánica”.

El especialista explicó que la cultura mostrada no fue la mixteca, como llegó a pensarse en redes sociales, sino la mexica, que históricamente fue el poder indígena hegemónico del centro de México antes de la llegada de los españoles y que, por ello, se convirtió en la imagen más difundida del pasado prehispánico.

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Sin embargo, señaló que la figura del mexica que suele presentarse en espectáculos y ceremonias internacionales se encuentra muy alejada de la realidad histórica.

“Los mismos grupos de danza y quienes se autodenominan guardianes de la tradición han construido una imagen muy romantizada del pasado. Incluso resignifican símbolos y tradiciones para hacerlos más cercanos a la vida urbana, mientras se deslindan del indigena, que para ellos representa la pobreza e ignorancia. Hay un racismo entre los grupos de danza y del que nadie habla”, expresó.

Méndez Elizondo afirmó que la ceremonia tuvo poca relación con el México contemporáneo y con la riqueza cultural que existe en el país. Una representación más fiel habría mostrado la diversidad de bailes folclóricos de cada Estado, las expresiones regionales y, sobre todo, a los pueblos indígenas que continúan preservando sus tradiciones, “y no un espectáculo carnavalesco superficial”.

Y precisamente, sobre los pueblos indígenas actuales, lamentó que “prácticamente desaparecen de estas representaciones. Ya no utilizan los grandes penachos que el imaginario popular asocia con el México antiguo, pero mantienen ritualidades, danzas y formas de vida que rara vez son mostradas”.

El recreador histórico también cuestionó algunos de los elementos empleados en escena el 11 de junio en el campo del Estadio Azteca (ahora llamado Ciudad de México), como el tambor de mano utilizado al inicio del espectáculo, el cual no corresponde al México prehispánico, así como los enormes penachos que suelen aparecer en este tipo de producciones y son reinterpretaciones artísticas muy alejadas de los tocados ceremoniales originales.

“El famoso penacho de Moctezuma, cuyo nombre correcto es Quetzalapanecáyotl, se ha convertido en una imagen casi mítica que poco tiene que ver con los objetos ceremoniales que realmente existieron”, apuntó.

La crítica de Giovanni Méndez contrasta con la visión planteada para la Ceremonia Inaugural del Mundial 2026, por el director creativo italiano, Marco Balich, quien ha encabezado 17 ceremonias de Juegos Olímpicos y también estuvo a cargo de la inauguración de Qatar 2022.

Balich explicó en una entrevista al diario Los Angeles Times, que buscó que las ceremonias de México, Estados Unidos y Canadá fueran distintas, aunque compartieran una misma narrativa.

Al describirlas, resumió a México como “orgulloso, folclórico, bonito, caótico y agradable”; a Toronto como una ciudad marcada por la naturaleza, y a Los Ángeles como una sede ostentosa con estilo Hollywood.

Para Méndez Elizondo, precisamente ahí radica el problema: las grandes producciones internacionales suelen privilegiar aquello que resulta reconocible y espectacular, aun cuando ello implique simplificar la historia y convertir la identidad cultural en una serie de imágenes fácilmente consumibles.

“No se puede condensar toda la diversidad cultural de México en unos minutos, pero sí es posible mostrar las culturas más representativas con respeto y precisión tras una investigación histórica y arqueológica correcta. Es una forma real de recordar nuestro pasado”, concluyó.


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