Editorial

Perspectiva: La migración indocumentada de México a Estados Unidos

Por Redacción | martes, 3 de febrero de 2026

EMX-Perspectiva: La migración indocumentada de México a Estados Unidos

Por Norma Bustamante


La migración mexicana a los Estados Unidos tiene una larga historia y el trasfondo cultural y étnico es evidente, los antepasados de los migrantes vivieron allí antes que nadie. Los estados de Nuevo México, Texas y California eran parte de México hasta el año de 1848, en que con el tratado de Guadalupe Hidalgo se formalizó la pérdida de más de la mitad del territorio mexicano, esos estados fueron anexados a los Estados Unidos.
Estados Unidos recibe migrantes de múltiples países y aunque la migración proveniente de México tiene sus propias características ha sido similar a las oleadas migratorias de los italianos, portugueses, irlandeses, chinos japoneses etc. En lo general todos han desempeñado lo que se llama trabajos secundarios y casi siempre en condiciones lamentables y oportunidades de mejoramiento casi inexistentes.
El trabajador que migra hacia los Estados Unidos es parte de una normalidad que ha prevalecido a través del tiempo, sabido es, que los migrantes en su ruta hacia el país del norte, encontrarán innumerables barreras legales pero con grandes posibilidades de llegar y de encontrar trabajo rápidamente, sobre todo cuando hay amigos o familia que los reciben y apoyan. Un segmento importante de esos migrantes se mezcla con los méxico-americanos que viven allá y es difícil saber quiénes son los auténticos ilegales y los que tienen la nacionalidad o el permiso para vivir en los Estados Unidos.
Este fenómeno migratorio ha persistido a través del tiempo y aún con los riesgos que implica la deportación, esto nunca ha sido un gran motivo para desistir en el intento, ellos saben que este grado de incertidumbre puede aumentar de acuerdo a las campañas cíclicas que se implementen en el país extranjero.
Los Estados Unidos enfrentan un desequilibrio entre ciertos empleos y la mano de obra nativa dentro de los estratos mas bajos del mercado laboral. Los migrantes aceptan empleos que tradicionalmente son rechazados por los norteamericanos. Este desequilibrio también se presenta en países europeos de mayor grado de desarrollo, es una característica común sólo que en los países europeos intentan solucionarlo contratando mano de obra migrante para ocupar específica y temporalmente estos vacíos, en cambio en los Estados Unidos lo hacen de manera limitada como lo fue en el programa Braceros y otros más restringidos aún.
La necesidad de mano de obra en Estados Unidos, sobre todo en el campo es una realidad, la presencia de los migrantes ilegales se pretende ignorar. Los ilegales al aceptar ocupaciones que no tienen atractivo alguno para la mano de obra nacional, están desempeñando una función social y económica muy importante y sin embargo, al ser detenidos sólo pueden escoger entre una deportación voluntaria o un juicio de deportación.
El mercado de trabajo entre los Estados Unidos y México es complementario. Una relación entre mano de obra en busca de empleo y empleos en busca de mano de obra, funciona con fluidez pero por una vía clandestina. Este problema de migración internacional debería considerarse como una transferencia de recursos porque esta migración internacional de mano de obra es una natural acción compensatoria ante las disparidades internacionales existentes.
Es posible que la mayor parte de la migración ilegal que llega a los Estados Unidos provenga de México y aunque dada su ilegalidad es imposible medirse con precisión, es indudable que el trabajo mexicano ha representado desde siempre un mecanismo social y una parte muy importante para la economía de ese país. Esto ha sido así, sabido y conocido, no aceptado legalmente, sin embargo es una relación que ha prevalecido porque representa ventajas recíprocas muy evidentes para ambos países.
viveleyendo.normabustamante@gmail.com