Editorial

Perspectiva: La polisemia

Por Redacción | lunes, 1 de junio de 2026

EMX-Perspectiva: La polisemia


Ahora que los caballeros deben cuidar tanto lo que les dicen a las damas por las consecuencias que se puedan tener con eso de los derechos humanos, es importante recapacitar sobre las dobles significaciones de las palabras porque hay algunas que tienen connotaciones distintas de acuerdo a los contextos en que se pronuncian o se escriben. Este es el terreno de la semiótica, que es precisamente la ciencia que estudia dos componentes de las palabras. El primer componente es el sonido y la escritura y el segundo el concepto o la idea que la palabra signifique. Y allí es donde el asunto se pone interesante. Y es que entre homónimos, sinónimos y polisemias, la ambigüedad en las expresiones y los campos asociativos, transcurre nuestra espléndida lengua castellana. La usamos todos, desde el erudito, el filólogo, el lingüista y hasta el que sólo la habla y no la sabe escribir.

Las palabras adquieren un sentido concreto dentro de los contextos en los que se pronuncian. Esto da tanto para el buen escribir, para el buen decir, como para los refranes y los clásicos albures en que pierden su significado original y adquieren otro sentido. “Más vale pájaro en mano que ciento volando”. “Me vino como anillo al dedo.” “Al que buen árbol se arrima, buena sombra lo cobija.” “Se armó la gorda.”

En esta última locución no cabe la menor posibilidad lógica entre el significado de cada una de las palabras separadas y el sentido que adquieren juntas. Sé, es un pronombre reflexivo en tercera persona; armar, tiene dos significados, proveer de armas o concertar las piezas de un todo; la, es un artículo determinado en femenino singular y gorda es una persona del sexo femenino más gruesa de lo ordinario. Analizada literalmente esta locución significaría que se concertaron muchas carnes de una persona del sexo femenino de complexión robusta o que se proveyó de armas a una persona de complexión robusta. Pero no. El significado del refrán es que se inició un pleito.

En el lenguaje diario no hay palabra que no tenga varios sentidos y entendemos por el contexto en el que se dicen. Esa es la polisemia. Poli quiere decir mucho y semia, sentido. Ejemplo: “Es preferible guardar el dinero en el banco”. “El banco del carpintero es de madera.” “En el río hay bancos de truchas.” En estos ejemplos no hay motivos de confusión porque el contexto es muy claro.

El significado de las palabras es relativo y la forma como entendemos las cosas varía de acuerdo a nuestro entorno, nuestra cultura, nuestro nivel social incluso nuestra edad. Un extranjero que aprende la lengua castellana como segundo idioma tiene serias dificultades para comprenderla totalmente. Miles de ejemplos nos remiten y comprueban que la polisemia es la riqueza de nuestro idioma. El lenguaje figurado y la metáfora, originan el hablar superior por excelencia: la poesía. ¿Cómo no encontrar belleza en una frase como ésta de Alfonso Reyes: “La hora de la cita palpitaba en los relojes”?

Entre el culto lenguaje de los poetas y los albures mexicanos, vive la espléndida lengua castellana que con sus infinitas formas de utilizarla posibilitan la comunicación humana. Esta hermosa canción de Amaury Pérez que acabo de escuchar es un ejemplo espléndido de este uso poético del lenguaje y de sutiles connotaciones eróticas sólo perceptibles para ciertos espíritus:

“Si yo pudiera llevarte a ocultas donde voy, y regalarte toda la lluvia de un día gris, enamorarte a media voz, cuando ni el viento me pueda oír, si yo pudiera de donde estoy, hacerte venir, si yo pudiera ahogar la sed, la edad, la voz, reconquistarte con lo que queda por decir, unir de un golpe mi ansiedad y la curva suave de tu sentir, si yo pudiera, de dónde estoy, hacerte venir.”

Aunque también hay belleza y sutileza en otras frases comunes. “A la larga te acostumbras” dice un decentísimo albur mexicano cuya vulgaridad sólo es perceptible para ciertos espíritus mal pensados. La polisemia, siempre la polisemia.

viveleyendo.normabustamante@gmail.com