Política y Políticos

Ricardo Monreal Ávila pidió acelerar la designación de los 12 coordinadores estatales

Por Braulio Serrano Ruíz | martes, 1 de septiembre de 2026

EMX-Ricardo Monreal Ávila pidió acelerar la designación de los 12 coordinadores estatales

Morena mantiene pendiente la definición de 12 coordinaciones estatales, incluida Baja California, donde crece la lista de aspirantes rumbo a 2027. Ricardo Monreal llamó a acelerar el proceso y evitar descalificaciones y una eventual guerra interna.


Por si alguien tenía dudas de que en política los nervios también se sudan, Morena en Baja California parece empeñado en demostrarlo.

En la Cuarta Transformación ya descubrieron que hay cosas que pueden esperar: las obras, algunas respuestas, quizá hasta ciertos pendientes… pero lo que definitivamente ya no puede esperar es saber quién será el elegido para encabezar la carrera rumbo a 2027.

Y mientras en Baja California los aspirantes se acomodan el saco, desempolvan sus currículums políticos y comienzan a medir quién tiene más posibilidades de quedarse con la candidatura, desde la Ciudad de México llegó un mensaje bastante oportuno: ¡ya decídanse!

Ricardo Monreal Ávila, coordinador de los diputados federales de Morena, pidió a la dirigencia nacional acelerar la designación de los 12 coordinadores estatales que todavía están pendientes.

¿La razón?

Según Monreal, donde no hay definición comienzan a florecer las descalificaciones, las acusaciones, las noticias falsas y, faltaba más, el riesgo de una “guerra intestina”.

Nada que los políticos no conozcan. Porque cuando todavía no hay candidato, todos son compañeros; cuando empiezan las encuestas, todos son amigos; cuando aparecen los resultados, todos son demócratas… y cuando alguien pierde, de pronto las encuestas estaban mal.

En Baja California, por lo pronto, el suspenso ya tiene elenco.

La semana pasada se aceleró el desfile de aspirantes a la Coordinación Estatal de Defensa de la Transformación, esa figura que permite ir calentando motores electorales sin decir abiertamente que ya estamos calentando motores electorales.

Porque, claro, todavía no son candidatos. Son coordinadores, o aspirantes a coordinadores, o promotores de la transformación o representantes del movimiento.

Todo muy institucional, muy respetuoso de los tiempos electorales.

La lista, además, no es precisamente pequeña.

Ahí están el senador y exalcalde de Ensenada, Armando Ayala Robles; el alcalde con licencia de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz; la senadora con licencia Julieta Ramírez Padilla; el diputado federal con licencia y exdelegado de Bienestar, Jesús Alejandro Ruiz Uribe; el exsecretario general de Gobierno, Alfredo Álvarez Cárdenas; la diputada federal Evangelina Moreno Guerra; el diputado federal con licencia Fernando Castro Trenti; además del exalcalde de Tijuana Jorge Ramos Hernández, impulsado como propuesta aliada del Partido Verde.

Y por el PT aparece nada menos que Montserrat Caballero Ramírez, exalcaldesa de Tijuana.

También está Joel Anselmo Jiménez Vega, militante del movimiento.

Es decir, aspirantes a candidatos no faltan. Lo que falta es el candidato.

Y ahí está precisamente la gracia del asunto.

Todos quieren encabezar la transformación, pero todavía nadie sabe quién encabezará la boleta.

Mientras tanto, Monreal ya está advirtiendo desde la capital que hay que evitar una guerra interna.

Quizá porque en Morena conocen perfectamente esa vieja tradición de la política mexicana: cuando no hay definición, todos se llevan bien; cuando aparece la encuesta, hasta el compañero de al lado comienza a parecer sospechoso.

Y Baja California no es cualquier plaza.

Es un estado donde Morena tiene una posición política privilegiada y, precisamente por eso, la disputa interna puede resultar más interesante que la elección constitucional.

Porque para la oposición, ganar la elección será el objetivo. Para los morenistas, primero habrá que ganar la encuesta. Y antes de la encuesta habrá que ganar la simpatía de quienes hacen la encuesta.

Y antes de eso habrá que demostrar unidad. Una unidad, por cierto, que suele ponerse a prueba cuando empiezan a circular versiones, filtraciones, fotografías estratégicas, reuniones “casuales”, adhesiones espontáneas y declaraciones cuidadosamente calculadas.

Todo por amor al movimiento, naturalmente.

Monreal pidió que las decisiones favorezcan a los perfiles más honestos y llamó a poner las ambiciones personales por debajo del movimiento.

Un mensaje que seguramente fue recibido con mucha tranquilidad por los aspirantes. El dirigente legislativo recordó que Morena ya definió coordinaciones en cinco entidades: Nora Ruvalcaba en Aguascalientes, Pablo Gutiérrez Lázaro en Campeche, Rosa María Bayardo en Colima, Santiago Nieto en Querétaro e Imelda Castro en Sinaloa.

Cinco estados ya tienen nombre. Doce siguen esperando. Y Baja California parece disfrutar especialmente la emoción del último capítulo.

Aquí nadie se desespera. Todos están tranquilos.

Todos respetan los tiempos. Todos apoyan al movimiento. Todos aceptarán los resultados.

Eso dicen.

Mientras tanto, seguramente más de uno duerme abrazado a su encuesta favorita. Porque si algo queda claro es que en Baja California la Cuarta Transformación no tiene prisa para decir quién será su abanderado. Pero los aspirantes sí tienen mucha prisa por demostrar que son ellos. Así que habrá que esperar. Esperar la decisión. Esperar las encuestas.

Esperar la definición. Esperar la candidatura.

Y, si todo sale bien, esperar que después de tanto esperar nadie termine haciendo exactamente aquello que Monreal pidió evitar: una guerra intestina.

Porque en política hay algo más peligroso que perder una elección: perderla después de haber peleado con todos los compañeros antes de llegar a ella.



NOTICIAS RECIENTES

NOTICIAS RELACIONADAS