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La ciencia explica cuándo una camiseta negra puede dar menos calor que una blanca
Por Redacción | martes, 4 de agosto de 2026
Una camiseta negra puede sentirse tan fresca como una blanca cuando es holgada y permite la circulación del aire. Si ambas tienen el mismo corte y tejido, la blanca absorbe menos radiación solar.
CIUDAD DE MÉXICO (apro).— Vestir de blanco durante los días de calor parece una decisión lógica: los colores claros reflejan una mayor proporción de la radiación solar, mientras que las superficies oscuras absorben más energía. Sin embargo, el color no determina por sí solo cuánto calor llega a la piel ni la sensación térmica que produce una prenda.
El corte de la camiseta, la circulación del aire, el grosor del tejido, la humedad, el viento y la exposición directa al Sol intervienen en el intercambio de calor entre la ropa, el ambiente y el cuerpo. Una prenda negra ajustada no se comporta igual que una túnica oscura y holgada, aunque ambas absorban radiación solar.
Una camiseta negra puede dar menos calor que una blanca cuando tiene un corte amplio, mantiene espacio entre la tela y la piel y permite que el aire transporte parte de la energía absorbida. Si ambas camisetas son ajustadas, tienen el mismo tejido y permanecen bajo el Sol, la blanca suele absorber menos radiación.
Por qué una camiseta negra puede sentirse más fresca
La explicación se encuentra en la diferencia entre el calor que absorbe la superficie de la ropa y la cantidad que finalmente alcanza el cuerpo. Una tela negra puede elevar su temperatura exterior, pero parte de esa energía puede disiparse mediante el movimiento del aire antes de llegar a la piel.
La principal referencia científica sobre este fenómeno apareció el 24 de enero de 1980 en la revista Nature. Los investigadores Amiram Shkolnik, C. Richard Taylor, Virginia Finch y Arieh Borut estudiaron las túnicas utilizadas por habitantes beduinos del desierto del Sinaí y compararon prendas negras y blancas expuestas a condiciones ambientales similares.
El equipo concluyó que la ganancia de calor corporal fue similar con las dos túnicas. La prenda negra absorbió más radiación, pero el calor adicional se perdió antes de alcanzar la piel. Los autores atribuyeron el resultado al grosor de la tela y, sobre todo, al diseño amplio de la túnica, que permitía el movimiento del aire.
El estudio no estableció que toda la ropa negra resulte más fresca que la blanca. La investigación analizó túnicas largas y holgadas, no camisetas ajustadas. Por ello, sus resultados dependen de la forma de la prenda y no pueden trasladarse únicamente a partir del color.
El espacio entre la tela y la piel cambia el resultado
Cuando una prenda deja una cámara de aire alrededor del cuerpo, el aire calentado puede ascender y salir por las aberturas. Ese movimiento favorece la ventilación y limita la transferencia directa de calor desde la tela hacia la piel.
El corte holgado facilita la disipación térmica porque reduce el contacto constante entre la ropa y el cuerpo. El viento y los movimientos de la persona también pueden renovar el aire que permanece debajo de la prenda.
Un estudio de C. Ho y otros investigadores, publicado en 2011 y registrado en PubMed, evaluó cómo la amplitud y los orificios de ventilación modificaban el comportamiento de una camiseta. Los autores encontraron que añadir espacio y aberturas influía en la eliminación de calor y humedad, además de modificar el confort térmico de los participantes.
Otra revisión científica sobre ventilación de la ropa señaló que este proceso interviene en la eliminación del calor sensible y del generado por la evaporación del sudor, por lo que constituye un factor del confort térmico.
Camiseta negra o blanca: cuál absorbe menos calor
Cuando dos prendas tienen el mismo corte, material y grosor, la camiseta blanca absorbe menos radiación solar. La ventaja se vuelve más relevante durante una exposición directa y prolongada al Sol, especialmente cuando la tela permanece cerca de la piel.
Una investigación de Shin-ichi Watanabe y otros autores, publicada en 2013 en Building and Environment, midió la capacidad de absorción solar de personas que vestían distintas combinaciones de prendas negras y blancas. El estudio se diseñó para calcular la radiación absorbida por el cuerpo vestido y confirmó diferencias entre los conjuntos según su color.
Otras mediciones publicadas en Japón registraron una absorción solar de 0.77 en un conjunto masculino formado por camisa y pantalón negros, frente a 0.48 en la combinación completamente blanca. En vestidos de una pieza, los valores reportados fueron de 0.74 para el negro y de 0.44 para el blanco.
Estas cifras muestran que el negro absorbe más energía cuando se comparan prendas equivalentes. Sin embargo, no determinan por sí solas la cantidad de calor que alcanza la piel, ya que el ajuste, la ventilación y la humedad pueden cambiar el intercambio térmico.
Cómo usar una camiseta negra cuando hace calor
Para que una prenda oscura reduzca la transferencia de calor hacia el cuerpo, conviene considerar estas características:
Elegir una camiseta amplia y ventilada, sin contacto permanente con el torso.
Usar un tejido ligero que permita el paso del aire.
Evitar telas gruesas durante una exposición prolongada al Sol.
Preferir diseños con mangas sueltas y aberturas amplias.
Cambiar la prenda cuando permanezca saturada de sudor.
Combinar la ropa con sombra, hidratación y pausas.
Reducir la actividad física durante las horas de mayor temperatura.
Estas medidas no convierten automáticamente al negro en el color que menos calor produce. Indican las condiciones en las que una camiseta oscura puede compensar una parte de la radiación que absorbe.
El tejido y la humedad también influyen
La evaporación del sudor constituye uno de los mecanismos que utiliza el organismo para liberar calor. Una tela que favorece el paso del vapor y la circulación del aire permite que ese proceso continúe, mientras que una prenda saturada o poco permeable puede limitarlo.
Por esa razón, una camiseta blanca ajustada, gruesa y húmeda puede ofrecer menos ventilación que una negra, ligera y amplia. El color es solo uno de los factores que intervienen en la sensación térmica.
La ubicación también cambia el resultado. En un lugar con sombra, la radiación solar directa deja de ser el principal elemento, por lo que adquieren mayor importancia la temperatura ambiental, la humedad, el movimiento del aire, el tejido y el ajuste de la ropa.
Qué recomienda la OMS durante una ola de calor
La Organización Mundial de la Salud recomienda utilizar ropa ligera y de corte holgado durante periodos de altas temperaturas. La guía “Heatwaves: How to stay cool”, publicada el 11 de octubre de 2024, también aconseja tomar agua regularmente, refrescar la piel, reducir la exposición al calor y permanecer en lugares frescos cuando sea posible.
En sus recomendaciones sobre calor extremo, la OMS vuelve a priorizar las prendas ligeras y amplias, además de la hidratación y la vigilancia de personas mayores de 65 años y de quienes viven con enfermedades cardiacas, pulmonares o renales.
La evidencia científica indica que una camiseta negra no es más fresca por definición. Puede reducir el calor que llega al cuerpo cuando su diseño favorece la circulación del aire. En igualdad de tejido, grosor y ajuste, una camiseta blanca conserva la ventaja de absorber menos radiación solar.