Tijuana

Unión Trans dignifica vidas

Por Ana Lilia Ramírez | lunes, 22 de junio de 2026

EMX-Unión Trans dignifica vidas

La Casita Unión Trans se ha convertido en refugio, apoyo y oportunidad para personas trans en situación de vulnerabilidad.


TIJUANA.— Lo que comenzó como un espacio de encuentro se ha convertido en un refugio de esperanza para decenas de personas trans que enfrentan rechazo, discriminación y exclusión social. Cada domingo, la Casita Unión Trans abre sus puertas para escuchar historias, compartir experiencias y construir una red de apoyo que ha cambiado vidas.

Detrás de este proyecto se encuentra Susy Barrales, presidenta de la Asociación Unión Trans, quien ha dedicado años a impulsar acciones para que las personas trans tengan acceso a una vida digna, segura y con mayores oportunidades de desarrollo.

Entre risas, pláticas cotidianas y conversaciones profundas sobre los desafíos que enfrentan por su identidad de género, las reuniones dominicales han creado una comunidad donde las personas trans encuentran algo que muchas veces les ha sido negado: aceptación.

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Para Helen, una chica trans de 19 años, la Casita Unión Trans significó mucho más que un lugar de reunión. Encontró una "casita" donde pudo comenzar de nuevo.

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"Cuando llegué encontré personas que me entendían y me aceptaban como soy. Aquí aprendí a quererme y a sentirme orgullosa de mi identidad. En mi casa me corrieron y no tenia a donde ir", compartió Helen agradecida y orgullosa en quien se ha convertido.

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Su historia es similar a la de muchas personas que llegan a este espacio después de enfrentar rechazo familiar, discriminación o dificultades para acceder a oportunidades laborales y educativas.

La Casita Unión Trans, liderada por Barrales, funciona como centro comunitario y albergue en Tijuana, brindando apoyo integral a personas transgénero, especialmente a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad o migración.

Uno de los servicios más importantes es el alojamiento temporal para personas que han sido expulsadas de sus hogares tras revelar su identidad de género. Una realidad que continúa afectando a muchos jóvenes y adultos que, al buscar vivir de manera auténtica, pierden el respaldo de sus propias familias.

Además de ofrecer un techo seguro, la organización acompaña a las personas en trámites de identidad de género, un proceso que consideran fundamental para la dignificación de la comunidad.

Contar con documentos oficiales que reflejen su identidad les permite acceder a empleos formales, servicios financieros, créditos y oportunidades que durante años les fueron negadas.

La asociación también brinda orientación en temas de salud, acceso a tratamientos hormonales, atención médica especializada y acciones de prevención para trabajadoras y trabajadores sexuales.

Sin embargo, uno de los pilares de la organización es la educación. Convencidos de que la autonomía económica es clave para romper ciclos de exclusión, impulsan la gestión de becas, el acompañamiento en trámites laborales y la capacitación en diversos oficios para fomentar el autoempleo.

Para Susy Barrales, el objetivo es que cada persona que cruza la puerta de la Casita Unión Trans encuentre algo más que asistencia: una oportunidad para reconstruir su vida. "Queremos que sepan que no están solas, que merecen respeto y que tienen derecho a soñar y construir un mejor futuro", señala.

Más allá de los servicios que ofrece, la Casita Unión Trans representa para muchos un lugar donde recuperan la confianza, reconstruyen proyectos de vida y encuentran una familia elegida.

En una sociedad donde aún persisten los prejuicios, este espacio demuestra que la inclusión no sólo transforma realidades individuales, sino que también fortalece comunidades enteras, devolviendo dignidad, oportunidades y esperanza a quienes durante mucho tiempo fueron invisibilizados.