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Hallan 109 sacos con aletas de tiburón en Panamá

Por Redacción | lunes, 17 de agosto de 2026

EMX-Hallan 109 sacos con aletas de tiburón en Panamá

El cargamento, que tenía como destino Malasia, fue localizado en el Puerto de Manzanillo y estaba registrado como “buche de pescado”; autoridades analizan las especies para determinar si se incumplieron normas nacionales e internacionales.


CIUDAD DE MÉXICO.- Un cargamento compuesto por 109 sacos de aletas de tiburón fue asegurado en el Puerto de Manzanillo, Panamá, luego de que las autoridades detectaran que la mercancía no correspondía con la descripción presentada en los documentos de traslado y que tenía como destino final Malasia.

El contenedor fue retenido el 16 de agosto de 2026 en la provincia de Colón, en la costa caribeña panameña. La carga había sido declarada como "buche de pescado", término utilizado para referirse a la vejiga natatoria de determinadas especies, pero durante la inspección se descubrió que en realidad contenía aletas de tiburón.

El Ministerio de Ambiente de Panamá informó que especialistas trabajan en la identificación de las especies a las que pertenecen las aletas, un procedimiento que permitirá establecer si el cargamento está relacionado con ejemplares protegidos y si se violaron disposiciones ambientales o comerciales.

En la revisión participaron integrantes del Equipo Multidisciplinario Especializado Ambiental, la Dirección de Investigación Policial, la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá y personal del Ministerio de Ambiente.

Hasta el momento, las autoridades no han precisado cuánto pesa el cargamento, quién es la empresa responsable de la exportación, dónde fueron capturados los tiburones ni cuántos ejemplares pudieron haber sido sacrificados. Tampoco se ha informado sobre personas detenidas por el caso.

Un producto asociado con celebraciones en Malasia

El destino de las aletas era Malasia, donde este producto es utilizado principalmente para preparar sopa de aleta de tiburón, un platillo tradicional que suele formar parte de bodas, banquetes, reuniones familiares, cenas empresariales y otras celebraciones.

Además de su presencia en la gastronomía, las aletas han sido relacionadas culturalmente con prestigio, prosperidad, respeto hacia los invitados y buena fortuna. En la preparación de la sopa, las aletas aportan principalmente una textura fibrosa o gelatinosa, mientras que el sabor procede del caldo y de los demás ingredientes.

Una investigación publicada en 2024 en la revista académica People and Nature, enfocada en consumidores de Malasia, encontró que el producto se consume especialmente durante celebraciones y reuniones. En numerosos casos, los asistentes no adquieren directamente las aletas, sino que las reciben como parte del menú elegido por los anfitriones.

Por su parte, WWF-Malasia señaló que, de acuerdo con una encuesta realizada en 2015 en ciudades asiáticas, 85 por ciento del consumo de aleta de tiburón estaba relacionado con celebraciones. La organización ha promovido que restaurantes, hoteles y establecimientos comerciales sustituyan este producto por otras alternativas.

Aunque tradicionalmente se le han atribuido distintos beneficios para la salud, no existe evidencia científica concluyente que demuestre propiedades medicinales específicas de las aletas de tiburón.

Buscan determinar qué especies fueron sacrificadas

La identificación de las aletas será una de las etapas fundamentales de la investigación. Hasta el 17 de agosto, las autoridades panameñas todavía no habían determinado las especies presentes en los 109 sacos.

Los especialistas realizarán un análisis taxonómico que permitirá establecer si entre las piezas existen especies incluidas en los apéndices de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, conocida como CITES.

En 2022, CITES aprobó la incorporación al Apéndice II de numerosas especies, entre ellas integrantes de las familias de tiburones réquiem y martillo. Para estos grupos, las disposiciones comenzaron a aplicarse en noviembre de 2023.

La inclusión en el Apéndice II no significa una prohibición absoluta del comercio internacional, pero obliga a demostrar que las operaciones tienen un origen legal y sostenible, además de contar con la documentación y los permisos correspondientes.

Panamá mantiene restricciones para la exportación

La legislación panameña no establece una prohibición general sobre la pesca o muerte de todas las especies de tiburón. La legalidad de estas actividades depende de factores como la especie, el sitio donde fue capturada, el método utilizado, los permisos disponibles y el destino del producto.

Sin embargo, la Ley 9 del 16 de marzo de 2006 prohíbe el denominado aleteo en aguas jurisdiccionales panameñas, práctica que consiste en cortar las aletas del tiburón y arrojar al mar el resto del cuerpo, incluso cuando el animal todavía puede encontrarse con vida.

Además, el Ministerio de Ambiente estableció que desde el 1 de enero de 2026 Panamá mantiene una cuota cero para la exportación de tiburones y rayas incluidos en los apéndices de CITES.

Esta disposición impide las exportaciones comerciales internacionales de dichas especies, así como de sus partes, derivados, productos y subproductos. Por ello, el resultado del análisis de las aletas será clave para determinar si el cargamento incurrió en alguna infracción.

Malasia también regula el comercio de especies protegidas

En Malasia no existe una prohibición general para consumir o importar aletas provenientes de todas las especies de tiburón. No obstante, los ejemplares incluidos en CITES están sujetos a controles específicos y su comercio debe cumplir con la Ley de Comercio Internacional de Especies Amenazadas de 2008, además de contar con los permisos correspondientes.

El país también cuenta con legislación pesquera y disposiciones que brindan protección a determinadas especies. Entre ellas se encuentra el tiburón ballena, cuya captura, muerte, posesión y comercialización están restringidas.

Mientras continúan los análisis, las autoridades panameñas buscan determinar el origen del cargamento, las especies involucradas y la legalidad de su posible exportación hacia Malasia, en un caso que vuelve a poner bajo la lupa el comercio internacional de productos derivados de tiburones.

Con información de Proceso