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Presidenta descarta que México siga el modelo planteado por Daniel Ortega

Por Mariana Madrid | lunes, 27 de julio de 2026

EMX-Presidenta descarta que México siga el modelo planteado por Daniel Ortega

Reiteró que cada país decide su organización política


CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que México deba seguir el camino planteado por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien anunció que en su país ya no habrá elecciones, y afirmó que la democracia seguirá siendo la base del sistema político mexicano. Las declaraciones se dan luego de que Ortega anunciara el fin de los procesos electorales en Nicaragua, una decisión que ha sido interpretada por organismos internacionales y la oposición como la consolidación de un régimen sin alternancia en el poder.

La mandataria fue cuestionada sobre si la eliminación de las elecciones podría considerarse una vía para evitar el avance de la derecha, a lo que respondió que en México existen mecanismos democráticos consolidados, como las elecciones periódicas y la revocación de mandato, por lo que descartó cualquier posibilidad de adoptar un esquema similar.

“No, ¿cómo creen? Aquí hay elecciones cada seis años. Es más, hay revocación de mandato. Entonces, no, democracia, democracia, democracia. Poder del pueblo, gobierno del pueblo”, respondió.

Respecto a la posibilidad de emitir un posicionamiento adicional o enviar un mensaje al gobierno de Nicaragua, Sheinbaum reiteró que México mantiene una política exterior basada en el respeto a la autodeterminación de los pueblos y sostuvo que corresponde a cada nación definir la forma en que organiza su sistema político.

“Cada país decide, cada pueblo decide. Nosotros estamos a favor de la democracia, pero cada país tiene su autodeterminación y decide cómo se organiza”, expresó.

La presidenta añadió que existen distintos modelos políticos en el mundo y recordó que en algunos países europeos los primeros ministros pueden permanecer en el cargo durante varios periodos consecutivos. Sin embargo, insistió en que corresponde a cada nación establecer sus propias reglas, mientras que México continuará privilegiando los mecanismos democráticos previstos en su Constitución.